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Stephany Xavier tenía 27 años, un matrimonio de tres años, su primer bebé en camino y un horizonte prometedor como dentista. La historia era perfecta, pero el coronavirus le arrebató su vida y la de su criatura.

Ella es uno de los casos de embarazadas en estado de gravedad por culpa del coronavirus, que están siendo cada vez más alarmantes en cuanto a las cifras.

En un solo día, a la Unidad de Terapia Intensiva (UTI) del Japonés llegaron cuatro gestantes. “Hoy debemos considerar a las embarazadas como pacientes de altísimo riesgo”, dijo Neisy Surriabre, la directora.

A diferencia de las olas anteriores, según Surriabre, los pacientes en general, no solo las embarazadas, llegan con una evolución muy rápida de la enfermedad y con los pulmones ya comprometidos en 80 y 90%.

En total, hasta el momento, el Japonés atendió a seis embarazadas y a dos de ellas debieron finalizarles la gestación para salvar sus vidas. Las cesáreas debieron hacerse en el mismo domo, debido al estado delicado de las pacientes.

“Necesitamos difundir esta situación y reforzar los cuidados de las gestantes. Por favor pedimos que eviten los baby shower. Todo está muy grave, el virus ha tomado fuerza, la gente ha perdido el miedo y la burocracia nos está matando, más que el coronavirus”, cuestionó.

Richy Anderson Hurtado, jefe de la UTI Covid-19 del Japonés, explicó que tratan de salvar la vida de las criaturas, poniéndolas en incubadoras, pero al estar tan pequeñas e inmaduras, tienen una alta mortalidad.

En la primera y segunda ola no se veía esto, los pulmones tomados. Las madres deben proveerse de oxígeno a ellas mismas y a sus bebés. Es complicado cuando una gestante tiene neumonía severa, no podemos ponerlas en posición decúbito prono (de panza), así que interrumpimos el embarazo. En países donde importa más la salud, hay camas especiales para este tipo de pacientes”, dijo Hurtado.

Lamentó que en su domo ya cuenta con un deceso de gestante, con más de una muerte de los bebés, y ahora mismo con varias mujeres intubadas, una de ellas en estado más complejo que las otras.

La seguridad social

La Caja Nacional de Salud (CNS) también está atravesando por esta situación. Según Mauricio Martínez, jefe de las dos terapias intensivas, Covid-19 y no Covid-19, ha recibido a cinco mujeres en estado de gestación en las últimas dos semanas, con serias lesiones por el coronavirus.

Todas tuvieron que ser intubadas y a las cinco les finalizaron el embarazo, en busca de salvarles la vida, a una de ellas incluso le realizaron la cesárea dentro del domo Covid-19.

Martínez dijo que las pacientes tenían entre 33 y 37 años, que ninguna falleció, pero que una continúa intubada.

“Nunca había pasado algo así acá. Las embarazadas sí se habían infectado con Covid-19, pero no evolucionaron tan mal en su enfermedad, algunas ni siquiera se hospitalizaron, y las que se internaron, fue para estar vigiladas. Pero las pacientes de esta tercera ola son diferentes, les ha ido mal y sin factores de riesgo, no estoy hablando de diabéticas o asmáticas, sin patologías”, alertó.

El médico intensivista manifestó que todas estas pacientes llegaron con más de 20 semanas de gestación, y que les fue tan mal por la agresividad del virus, que necesitaron intubación.

No podíamos intubarlas con el bebé adentro, entonces debe interrumpirse el embarazo o la mamá se muere, es una decisión muy fea, dramática, o mueren los dos, o solo el bebé. No se da chance a la enfermedad, se tiene que interrumpir el embarazo sí o sí”, confesó.

Para intubar a las pacientes se necesita medicación fuerte, sedantes opioides que son teratogénicos, “o sea van a lastimar al bebé con 100% de seguridad”, porque son capaces de provocar un defecto congénito durante la gestación. “Debemos interrumpir porque eso agrede al bebé”, lamentó.

La Caja Petrolera de Salud también tiene una gestante con lesión pulmonar severa, informó el intensivista José Luis Prieto. “Es una mamá joven con embarazo de 31 semanas, a la que se le practicó cesárea y que ahora está con el tubo endotraqueal”, explicó.

La paciente tiene daño pulmonar de 60% y usa 55% de oxígeno. “Tenemos que sacarla adelante”, dijo Prieto, que por ahora la mantiene en la unidad de cuidados intensivos para Covid-19.


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