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La violencia familiar o doméstica sigue siendo el delito que mantiene un crecimiento constante en la población. Muchos indican que esto se debe a la constante relación de las parejas, que por más de 70 días se han visto obligadas a convivir en sus domicilios ante la cuarentena rígida que seguimos viviendo en el país.

Los datos nacionales señalan que entre el 22 de marzo y el 31 de mayo se registraron 2.935 hechos delictivos inmersos en la Ley Integral para Garantizar a las Mujeres una Vida Libre de Violencia N.º 348, teniendo mayor incidencia la violencia familiar o doméstica con 2.378 casos.

La Fiscalía General del Estado detalló que el 81% de los casos de violencia son aquellos ocurridos en la familia, dejando en claro que los hechos que se generaron dejaron a un agresor y a una víctima viviendo en la misma casa.

Haciendo una separación de casos por departamento, de los 2.378 casos de violencia doméstica, 994 ocurrieron en Santa Cruz, 563 en La Paz, 241 en Cochabamba, 179 en Beni, 126 en Potosí, 103 en Chuquisaca, 74 en Tarija, 51 en Oruro y 47 en Pando.

En el caso de la capital cruceña, de acuerdo con los datos que maneja la Fuerza Especial de Lucha Contra la Violencia (Felcv), en abril se registraron 446 denuncias de violencia en todo el departamento, un poco menos de la mitad de los 996 reportados en todo el tiempo de la cuarentena.

Los indicadores muestran que la mayor cantidad de hechos registrados ocurrieron en las zonas de la Pampa de la Isla (60), el Plan Tres Mil (54) y Los Lotes (52), solo durante el mes de abril.

Aquí hubo un promedio de casi dos mujeres golpeadas por día, las que tomaron la decisión de presentar su denuncia y seguir un proceso contra su agresor.

Los feminicidios

Hasta finales de mayo el número de feminicidios en el país alcanzó los 47 casos. Aún Santa Cruz y La Paz siguen siendo las regiones donde más casos se registran, seguidos de cerca por Cochabamba y Oruro.

Los grupos de mujeres que defienden los derechos de las féminas mantienen la apuesta de que las mujeres denuncien los hechos de los que son víctimas y al mismo tiempo las autoridades llamadas por ley para cumplir con esta tarea, activen las acciones necesarias que permitan cubrir con todos estos reclamos.

“Estoy buscando ayuda para una amiga que su marido está tomando y la golpea casi siempre”, cuenta así una oficial de un puesto policial de la zona norte, sobre la denuncia que hizo una mujer en su unidad.

“La vi bastante afligida y junto a otro policía fuimos hasta su casa. Para sorpresa nuestra en realidad la agredida era ella”, manifestó la policía y afirmó que así como esta mujer, muchas otras llegan hasta las comisarías mintiendo por temor o vergüenza.

Ahora la Fuerza Especial de Lucha Contra la Violencia (Felcv) está trabajando para poner en uso el botón de pánico en la ciudad, un dispositivo que permitirá que las mujeres que son víctimas de agresiones en sus domicilios, puedan activar una llamada de auxilio pronto a la Policía.