Escucha esta nota aquí

El séptimo día de paro nacional se está viviendo sin sobresaltos. Así lo evidenció EL DEBER en un recorrido.

La zona La Campana del Plan 3.000, que este sábado se convirtió en una zona de guerra entre quienes apoyan el paro y grupos en contra de la medida, amaneció en una relativa tranquilidad. Se registra movimiento de personas y negocios atendiendo con normalidad.


El sábado la Policía detuvo a 17 personas en estado de ebriedad y bajo influencia de sustancias controladas, quienes incitaban a la violencia con cohetes. En esos hechos resultaron heridos 10 policías.     

Roxana Chávez y Javier Robles, vecinos del barrio 12 de Diciembre de esa zona, indicaron que durante toda la semana han sufrido por los enfrentamientos entre esos dos grupos. Los agentes químicos que usa la Policía para evitar los hechos violentos afectan a los vecinos, especialmente a los niños y mujeres embarazadas, dijeron.


De igual manera, en la rotonda del Plan 3.000 parecía un domingo normal. En tanto, en el cuarto anillo de la avenida Tres pasos al frente, los manifestantes retornan de a poco a sus puntos de bloqueo. La circulación de vehículos está siendo relativamente normal hasta estos momentos (casi las 11:00 del domingo).   

Comentarios