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Es el día de San Roque y son las siete de la mañana de un día lluvioso. En la catedral, la misa dominical comienza entre las medidas de bioseguridad que restringen la participación de fieles y la presencia de mascotas. Sus dueños han optado por iniciar el día con la celebración y bendición de sus animalitos.

Elvio Montero sostiene en brazos a ‘Pillín’ mientras escucha la misa. Son varios años que él y su mascota comparten este día de manera diferente. Tras la eucaristía, Elvio ha comprado un queque de coco como regalo. “Es el que más le gusta a mi ‘hermano perruno”, comenta Ricardo, hijo de Elvio.

A pesar del frío y la lluvia, se observa a muchas personas paseando a sus perros y tratando, en la medida de lo posible, de celebrar un día diferente. Mitzy Ruiz comparte una torta de chocolate con Princesa y Roximiliana. Los dos perritos forman parte de la familia y “son la alegría de la casa, son mis niños” confiesa Mitzy.

Roxi tiene apenas dos años y medio; Princesa ya sobrepasa los cuatro años. Ahora, disfrutan entre carreras y cariños en el patio de la casa. “Nos hubiera gustado sacarlos a pasear, pero entre la pandemia y la lluvia no se puede” se lamenta Mitzy mientras disfruta ver a sus tres hijos jugando con sus mascotas. Para completar el día, les preparará una comida especial como agasajo.

Los perros suponen una compañía “leal y desinteresada, siempre están con uno en cualquier situación”, dice Sabrina Lanza, que comparte junto a sus padres la custodia de July, una Golden Retriever de 13 años. Es posible que hoy no hagan nada especial, confiesa, porque “le demostramos el cariño todos los días”. 

Además, Sabrina destaca que, durante “la cuarentena, July nos ha ayudado a canalizar la ansiedad. Los perros transmiten una buena energía y son capaces de regalar lindas sonrisas", concluye.

La familia Céspedes Berthalet sumó hace poco más de un año a Athos, un Pug muy juguetón, que se convirtió en la mascota para las dos hijas del matrimonio. Al igual que muchas familias, el clima ha perjudicado los paseos planificados, pero Roly Céspedes ya alista una hamburguesa para cumplir con tan señalada fecha

“Athos se ha convertido en el ‘adulau’ de la familia”, relata mientras observa cómo sus dos hijas ríen las gracias de la pequeña mascota. “Juega a medir fuerzas, jalando una chompita de lana. Además, es un buen guardián, tras el primer ruido está atento para alertarnos del riesgo”, comenta.


Murió una mascota de Áñez

De todos es conocido el amor de la presidenta Jeanine Áñez por los animales. En su casa, permanece rodeada de sus mascotas a las que profesa un cariño permanente.

En su cuenta de twitter, Áñez reveló su pesar porque "mi príncipe Vicente, mi perrito compañero, nos dejó justo esta madrugada".

La presidente había preparado un agasajo con motivo del día de San Roque. "Les iba a presentar a todos los perritos que nos acompañan en casa", señalaba el mensaje. "Pero tengo el corazón roto... te vamos a extrañar, amigo leal y querido" concluye el tuit.


¿Quién es San Roque, patrón de los animales?

En muchos lugares de Latinoamérica, San Roque es celebrado como el patrono de los perros antes que recordar la figura del santo. En este día, las iglesias se llenan de mascotas para recibir la bendición y protección. Los dueños se desviven por celebrar de manera diferente entre regalos y adulos.

La Iglesia católica reconoce a San Roque como patrón de los enfermos. El portal católico Santopedia recuerda que nació en Montpellier (Francia) a comienzos del siglo XIV “y adquirió fama de santidad peregrinando piadosamente y curando por toda Italia a los afectados por la peste”.

De acuerdo a la tradición, el santo “quedó huérfano muy pronto y vendió toda la herencia familiar para entregar los beneficios a los pobres”. En su peregrinar logró hospedaje en la zona de la Toscana (Italia) donde “se puso a servir a todas aquellas personas que estaban infectadas de la peste, logrando, cómo no, curaciones admirables e inexplicables. Seguramente, San Roque aprendió nociones de Medicina en su ciudad natal, que puso luego en práctica durante sus peregrinaciones”, se lee en el mencionado portal.


Pero, ¿por qué se le considera también patrón de los animales? En las estampas del Santo es frecuente ver a un perro que le alcanza un mendrugo de pan. Según una de las versiones más extendidas de la vida de San Roque y reflejada en la ‘Acta Brevoria’, el santo se “trasladó al bosque para no infectar a los vecinos de Piacenza. 

Recibía cada día la visita de un perro que le llevaba un panecillo sustraído de la mesa de su amo, un hombre bien acomodado llamado Gottardo Pallastrelli. Después de ver la escena repetidamente, decidió un día seguir a su mascota y penetró en el bosque donde encontró al pobre moribundo”.

Pallastrelli se llevó a Roque a su casa y le ayudó con las curaciones oportunas. Otras versiones populares afirman que fue el mismo perro quien le curó, después de lamerle la herida de su pierna varias veces cuando el santo estaba en el bosque.