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Silvana Vincenti

Muchos la conocen como la Patrona del Oriente Boliviano, o la Mamita de Cotoca. Pocos saben que, según datos históricos, sus apariciones se remontan a otro punto del departamento: la comunidad Azusaqui, en Warnes, en el año 1790.

Ya los investigadores Hernando Sanabria Fernández, Aquiles Gómez y Alcide d’Orbigny escribieron sobre el tema, basados en testimonios documentados.

Gómez relató que unos esclavos, oriundos de Cotoca, injustamente acusados por su patrón -un señor Cortez- de asesinar a un hacendado, escaparon a los montes de Azusaqui, y mientras descansaban encontraron la imagen de la Virgen, escondida en el tronco de un árbol.

La familia fugitiva, de apellido Barroso, rezó para que la Mamita los ayudara, milagro que se produjo al descubrirse en el pueblo a los verdaderos asesinos.

Ya después hubo un par de idas y venidas de la imagen de la Patrona, entre Cotoca y Azusaqui, pero fue en el primer sitio donde le montaron santuario. Sin embargo, desde hace 14 años, cada 15 de diciembre, tanto los integrantes de un grupo católico, junto con los comunarios de Azusaqui y de Las Barreras (Warnes), peregrinan al Monte de la Grandiosa, en una ruta de 7,7 kilómetros, para visitar el único lugar del departamento donde se registraron apariciones de este tipo.

Ellos se pusieron en campaña para recibir el apoyo necesario que permita la preservación del lugar, que está dentro de una propiedad privada, de la familia Cuéllar.

Consiguieron respaldo del subgobernador y de la asambleísta de la provincia Warnes, pero también de instituciones como la Sociedad de Estudios Geográficos e Históricos de Santa Cruz (SEGH) y de un experto en arqueología de la Gobernación, Danilo Drakic.

“Sin duda para algunos es algo nuevo esta historia de la Virgen de Cotoca, por esa razón la Academia de Ciencias de Bolivia (Santa Cruz) apoyó a Danilo en la recuperación de la historia de ese ícono religioso de Santa Cruz”, dijo Diego Belfort, integrante de la SEGH.

“Hicimos una señalética informativa para el lugar, para que la gente sepa la historia. La Virgen pasó de mano en mano porque la Iglesia no la reconocía y terminó en Cotoca. Es parte de nuestra labor que se sepa la verdad y en eso trabajamos, la idea es que este sitio se convierta en un destino religioso”, explicó Drakic.

Según William Suárez, habitante de Las Barreras, con permiso de la familia propietaria de la tierra, el grupo católico puso una cruz, piso y baños; entonces inició la peregrinación. “Empezaron a trabajar la ley departamental como primer paso para invertir recursos en esto que es una parte de la historia. Se quiere construir un templo, será un beneficio para la zona porque es el único lugar de Santa Cruz donde hubo la aparición de la que hoy en día es llamada Virgen de Cotoca. Los comunarios hacen su parte limpiando el lugar, lo mantienen en buen estado como parte de sus promesas”, agrega Suárez, que desde 2016 se puso en campaña por esta causa.

Mariela Paniagua, asambleísta departamental de Warnes y vicepresidenta del órgano deliberante, indicó que el lugar es considerado sagrado, pues ahí hizo su aparición la Patrona del Oriente Boliviano, conocida como la Virgen Morena de Cotoca.

“La ley tiene por finalidad la protección, conservación, preservación y promoción turística del Monte de la Grandiosa, como parte del Patrimonio Cultural, Histórico y Religioso del departamento, por sus milagros y trascendencia en las creencias de la población católica”, argumentó por las gestiones hechas para lograr la norma.

 
La Iglesia no estaba al tanto

Juan Carlos Huaygua, párroco de Cotoca, desconocía la aprobación de la ley, pero sí sabía de los antecedentes de las apariciones en Azusaqui. “En Cotoca es donde creció la devoción, además hubo un reconocimiento papal. Para construir un templo tiene que necesariamente haber aprobación de la Iglesia, aunque se trate de una capilla pequeña”, explicó.

El vicario general de la Arquidiócesis cruceña, Juan Crespo, dijo que no hubo coordinación institucional y que ya pidieron reunión con la Gobernación. “Si es solo cultural e histórico no cuestionamos nada, pero si se trata de un tema religioso deberían coordinar”, opinó.