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Hasta la agrupación que se llama Ríos de Pie llegó una petición de los bomberos voluntarios. Las máscaras que utilizan se les quedan pegadas al rostro y al sacárselas los lastiman. “Nos pidieron pañoletas que son cien por ciento algodón, se las ponen y encima colocan el barbijo para incendio. Eso les ayuda a respirar bien y no dañarse la piel”, explica la profe de historia Mirna Yucra.

Entonces, sus alumnos de la promo del colegio Pedro Áñez, que está en la Pampa de la Isla, se trazaron la misión de comprar las pañoletas, pero cuando sacaron sus cuentas les iban a salir a razón de Bs 20 cada una. Pero como cuando se quiere, se puede, inmediatamente tuvieron una idea mejor: comprar tela de algodón y cortar ellos mismos las pañoletas.

Las cosas se fueron dando. Como la solidaridad es contagiosa, una tienda les donó la tela que necesitaban, así es como una veintena de jóvenes se pusieron en plan de cortar. “Ya hicimos esto dos veces. Primero entregamos 130 y ahora estamos mandando 1.000 pañoletas más”, cuenta orgullosa la profe Yucra.

Tiene razones para estarlo, sus alumnos no solo donaron su tiempo en esta noble iniciativa, ellos son jóvenes bien informados y conscientes de lo que está pasando. “Se informan a través de las redes y los noticieros, yo les he explicado el porqué, cómo pasó, por qué pasó, cuáles son las afecciones que puede causar esto, cómo nos puede perjudicar y ellos toman conciencia del papel que deben jugar. Tal vez no puedan ir allá a apagar los incendios, pero pueden hacer escuchar su voz aquí, ellos han ido a las manifestaciones a la plaza, ellos piden también que se abrogue el decreto que autoriza las quemas”.

Hoy mismo más de mil bomberos forestales tienen en su poder una pañoleta que además tiene impreso con marcador un mensaje alentador: “Sos mi héroe”.