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No dan más. Los médicos y sanitarios que atienen en los dos domos del Hospital Japonés se han cansado de "peregrinar por los contratos y pagos respectivos" y han puesto fecha límite. Si hasta el viernes no se entregan las órdenes de servicios (similar al contrato de trabajo) dejarán de acudir a los domos.

"No hay nada  que les ate; y sin contratos, no les puedo pedir que acudan", afirma el jefe del Domo 1, Richy Anderson Hurtado. Hasta el momento, 20 médicos han renunciado ante los incumplimientos. En el áreas de Enfermería también se han producido abandonos, pero se han suplido con los contratos de la Gobernación o con los ítems del mismo hospital.

Bajo su responsabilidad se mantienen 23 unidades de terapia intensiva con pacientes en estado crítico. De persistir los problemas con la Agencia de Infraestructura en Salud y Equipamiento Médico (Aisem), el sábado no contará con personal de apoyo.

Los domos del Japonés albergan 42 camas para unidades de terapia intensiva e intermedia. Tienen capacidad para ampliar más camas, aunque la falta de personal y de respiradores impide extender sus servicios. Aún así, es uno de los centros Covid-19 más grandes del país.

Los trabajadores de ambos domos permanecen en "estado de emergencia" ante los continuos incumplimientos de la Aisem. Desde el 11 de mayo se repiten las promesas para normalizar la situación, pero hasta ahora no pueden regularizar. Son 139 profesionales médicos, enfermeras, auxiliares, entre otros, que trabajan en primera línea con los pacientes más graves de Covid-19. 

Cleydi Velasco, médica emergencióloga en el domo 2, es una de las profesionales con contrato Aisem. Desde el 9 de febrero de 2021, cuando comenzó a trabajar, no ha recibido ningún honorario. Son 20 profesionales que siguen peregrinando por recibir, aunque sea, un sueldo. 

Se suma la incertidumbre de los 139 trabajadores que no han logrado concretar la adenda a sus contratos de 3 meses para proseguir con los servicios en los domos. Han transcurrido 7 semanas y hasta el momento no logran subsanar los problemas.

Esta mañana se suscribió un nuevo acta de compromiso. El doctor Haroldo Cuéllar, delegado del Aisem en Santa Cruz, firmó un acta de cumplimiento por el cual establece hasta el viernes como el plazo para la presentación de los contratos. 

Hurtado, el jefe del domo 1, manifiesta sus escepticismo ante la propuesta de Cuéllar. "Es lo mismo de siempre", aclara a EL DEBER y recuerda que hace tres semanas el propio Aisem asumió un plazo similar. "Es difícil confiar", complementa.

La ampliación de los contratos o la gestión de abono de salarios suponen problemas burocráticos y errores de documentación que corresponde rectificar a la Aisem, explica Hurtado.

El doctor Raúl Torrico es el responsable del domo 2. Al igual que la mayoría de los trabajadores, desconfía del cronograma propuesto por Cuéllar. "Son mandos intermedios del Aisem sin poder de decisión", destaca. Como todos quienes trabajan en los domos, buscan la estabilidad jurídica y laboral para ellos y para sus familias ante un riesgo de contagio.

Más del 10% de los trabajadores en los domos se han contagiado de Covid-19. Velasco reconoce que han tenido mucha suerte porque la gran mayoría han padecido la enfermedad con síntomas leves. Sin embargo, una doctora continúa internada e intubada con un cuadro crítico debido a la enfermedad.

Por lo menos durante esta semana aguardarán que se hagan efectivos los contratos y el abono de los salarios. Aunque Cleydi Velasco manifiesta abiertamente que "no les creemos mucho" y alistan las medidas de presión como han realizado en otros centros de salud.


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