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Mientras que la municipalidad anuncia la asignación de nuevos espacios para los comerciantes ambulantes, los lugares cedidos en mercados vecinales a más de 1.000 informales se encuentran abandonados y en algunos locales quedan solo letreros que indican que fueron revertidos. La mayoría de los reubicados volvió a vender en las calles.

Quienes les dan vida a estos centros de abastecimiento, localizados en la zona del Plan Tres Mil, siguen siendo los vendedores antiguos y algunos que decidieron permanecer en sus puestos y apostar por la formalidad.

Este plan se ejecutó hace cuatro años, cuando la Alcaldía invirtió más de Bs 6,5 millones en la habilitación de espacios para trasladar a los ambulantes y feriantes que se quedaron sin puestos en los nuevos mercados municipales.
De ese total, Bs 2 millones fueron destinados a la construcción de dos tinglados en los mercados Turere y Urkupiña. El primero recibió a 200 informales y el segundo, a unos 400, pero no se quedaron por mucho tiempo y ahora estos espacios se encuentran abandonados.

Martha Rojas, vendedora del mercado Turere, señala que hace un tiempo la Alcaldía cedió un espacio para los ambulantes de la rotonda del Plan Tres Mil y hasta accedió a sus pedidos para permanezcan en el lugar, lo que finalmente no ocurrió.

“Cuando llegaron indicaron que no tenían con qué protegerse y el municipio le construyó un galpón contiguo a nuestro mercado. Al poco tiempo notaron que la lluvia iba directo a su mercadería, por lo que pidieron una solución y la Alcaldía resolvió colocar canaletas en el techo”, cuenta Rojas.
Ahora el galpón se encuentra vacío y solo quedan algunas mesas y máquinas viejas que dejaron para indicar que esos puestos les pertenecen.

Solo vuelven cuando saben que las autoridades visitan el lugar o hay anuncios de reversión de esos espacios, dicen los comerciantes que ocupan el mercado distrital.
Según los vecinos, el lugar incluso sirve de refugio para los malvivientes por las noches, lo que vuelve insegura la zona.

Los mercados antiguos Copacabana y El Progreso también cedieron espacios a unos 300 mercaderes y algunos de ellos accedieron a algunos puestos en estos centros. La mayoría se instaló en los alrededores y algunos hasta accedieron a locales dentro de los mercados, pero acabaron marchándose. En estos dos mercados casi la mitad de los puestos permanecen cerrados y muchos de ellos tienen letreros de intervenidos o revertidos.

Quienes permanecen en esos lugares están en contra de que se doten nuevos espacios a los ambulantes, porque aseguran que eso no solucionará el problema, sino que se debe ejercer mayor control sobre los espacios públicos y debe haber un ordenamiento sostenido y planificado, en el que se apoye a los vendedores de los mercados establecidos.

Elena Quispe y Julia Bellido, del directorio del mercado Copacabana, indicaron que los mercaderes de la zona se declararon en emergencia ante el anuncio de la Alcaldía de ceder nuevos espacios para los ambulantes.

Bellido recuerda que este centro de abastecimiento, que tiene 35 años de funcionamiento, recibió a unos 200 ambulantes a finales de 2017, pero no estuvieron ni tres meses “porque están acostumbrados a vender en la calle y a no cumplir con las obligaciones que se exige en un mercado”. “En un centro consolidado tenemos pagar servicios básicos y otras obligaciones para dar una mejor atención a nuestros clientes, mientras que en la calle los ambulantes no pagan nada”, agrega.

Insiste en que así se creen “miles de mercados” no se pondrá fin al comercio informal, mientras no se haga un control estricto de los espacios públicos. “Se necesita mano dura contra los informales y que se apoye a los vendedores de los mercados consolidados”, dice Bellido.

Eldy García Sánchez, presidenta de los comerciantes del mercado El Progreso, muestra los puestos vacíos que permanecen cerrados, y propone que allí se reubiquen a los ambulantes, pero que se acompañe con un plan de mejoras y de promoción para que la gente los visite. El mercado cuenta con 160 locales y más de la mitad están cerrados. “Nos gustaría que la gente que llegue se quede y no suceda lo que ocurrió antes”, señala.

En el caso del mercado Las Orquídeas, también contemplado en el plan de traslado de comerciantes informales, se logró consolidar gracias al esfuerzo de los mismos comerciantes que invirtieron en la construcción de casetas, aunque algunos todavía dejan sus puestos para vender en la calle porque no hay ventas.

En este mercado, la anterior administración municipal colocó solo el cerramiento y el piso, con una inversión de Bs 4,7 millones, pero no acompañó con servicios básicos.
Son 1.200 puestos que fueron construidos por los comerciantes, dice la dirigente Rosmery Escóbar, quien pide que la municipalidad les dé en concesión el terreno para puedan tener seguridad jurídica, como se lo quiere hacer con otros espacios.

Los comerciantes observan que siguen creciendo los asentamientos en zonas que fueron despejadas, como es el caso de la rotonda del Plan Tres Mil, donde los ambulantes siguen invadiendo las aceras y algunas calles. Los asentamientos llegan hasta cerca de la plaza El Mechero.
También hay asentamientos en otras zonas de la ciudad, como en las calles aledañas a los antiguos mercados Los Pozos y La Ramada.

Los planes de la Alcaldía
Esta semana el alcalde Jhonny Fernández anunció una alianza entre municipio y gremiales para reordenar los mercados de la ciudad, con cuatro nuevos puntos feriantes en la ciudad, que albergará a los vendedores ambulantes.

Estos puntos están ubicados en la Pampa de la Isla, Villa Primero de Mayo, Plan Tres Mil y doble vía a La Guardia.
“Vamos a trabajar juntos con todos los sectores. Vamos a preparar la infraestructura para que quienes venden en las calles puedan tener sus propios espacios. Esta será inversión de los propios comerciantes, la Alcaldía no gastará plata. Además, ellos serán beneficiados con el comodato por 20 años”, señaló el burgomaestre de la ciudad.

Respecto a los mercados modelos ya construidos señaló que se realizarán los comodatos. “Los puestos que están vacíos se van a revertir y a los que quieran entrar vamos a ver de darles las condiciones en comodatos para que ellos hagan el mantenimiento”, indicó el alcalde.
Agregó también que se dará apoyo a los mercados que están ocupados para mejorar las condiciones de accesibilidad.

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