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En Santa Cruz, primero fue el Hospital Japonés, advirtiendo con medidas de protesta si no pagaban al personal. Ahora es el San Juan de Dios, que dejó de aceptar a nuevos pacientes críticos, a pesar de que escasean las Unidades de Terapia Intensiva (UTI) en el pico de la tercera ola.

Inicialmente, EL DEBER hizo un sondeo en los cinco hospitales de tercer nivel de la capital cruceña, más el Óscar Urenda, de Montero, y en todos había retraso en los pagos.

Pero tras un nuevo levantamiento de información entre representantes de colegios médicos, Sedes y sindicatos, se evidenció que el problema alcanza todo el ámbito nacional.

Según las fuentes consultadas, no hay uniformidad en la situación de cada establecimiento de salud. En un mismo hospital hay personal impago por tres meses, y también por dos y un mes.

Esta disparidad en la cancelación, según Aroldo Cuéllar, de la Agencia de Infraestructura en Salud y Equipamiento Médico (Aisem), dependiente del Ministerio de Salud, se debe a que mientras algunos de los contratados presentan correctamente la documentación, otros tienen inconsistencias.

Cuéllar solo puede explicar el caso de Santa Cruz. Dijo que en la mayoría de los establecimientos se ha pagado a la mitad del personal. “Eso porque la otra mitad está con inconsistencias en cuestión de sus contratos y de que no ha presentado sus planillas, o ha trabajado menos horas, pero se les va a pagar”, aseguró.

En el San Juan de Dios, dijo que ya se canceló a 42 personas el 9 de junio, que la otra parte del personal recién envió sus informes correctamente, y que ya se están haciendo los respectivos procesos de pago, menos para los hospitales de la Mujer y Oncológico, “en este último ellos mismos están conscientes de que cambiaron el formulario, en los informes enviaron una planilla que no era la adecuada”, aclaró.

En cuanto al Japonés, aseguró que ya se ha pagado el tercer sueldo, y que solo faltan 12 personas para ser pagadas, de las 116 que están contratadas.


En los domos del Japonés hay más de 100 nuevos profesionales

Según Cuéllar, lo máximo que se debe son dos meses ahora mismo en algunos hospitales, y en otros uno, pero aseguró que ya se está subsanando. “No habíamos pagado por el tema de las firmas, nos cambiaron el jefe nacional, antes era Freddy Saravia, ahora es Javier Fulguera Condori”, indicó.

Sobre el miedo del personal de salud de quedar impago porque la mayoría no tiene sus contratos firmados, aseguró que eso no pasará eso porque hay un compromiso con el Viceministerio de Salud, con acta firmada. Asimismo, dijo que recién se dará una ampliación más a todo el personal que trabajó en la primera y en la segunda oleada.

Otros departamentos

En La Paz, según Fernando Romero, representante de la Federación Sindical de Ramas Médicas de Salud Pública (Fesirmes), hay colegas, como los del Complejo Hospitalario de Miraflores, que le piden interceda ante Aisem, que les adeuda dos meses, a pesar de que el contrato había finalizado en mayo. Romero dijo que estas personas no pueden dar sus nombres porque las tienen amenazadas.

Ya la secretaria municipal de Salud, Cecilia Vargas, había informado que en los segundos niveles también tenían serios problemas de pagos retrasados.

Cochabamba, probablemente el departamento que peor está pasando en este momento la tercera ola, según el presidente del Colegio Médico Nacional, Luis Larrea, ha recibido un aproximado de 700 ítems, y está casi como todos los demás departamentos. “En general o que se adeuda son como tres meses, y muchos están sin contrato firmado”, dijo.

En Potosí, de acuerdo al representante de Sirmes, Alfonso Barrios, el dato de Aisem es que esta semana ya se estarían cancelando los sueldos pendientes, que están con dos y tres meses de mora.

Juan Carlos Challapa, director del Servicio Departamental de Salud (Sedes) de Oruro, dijo que en su región ya se hicieron depósitos el 9 de junio para el personal de planta (ítem), que ya está con su situación regularizada.

Sin embargo, sobre los médicos y otros funcionarios de contrato, reconoció que la deuda oscila entre los dos y tres meses, pero que tras una reunión con la gente de Aisem, le aseguraron que el pago se haría efectivo en los próximos diez días.

La presidenta del Colegio Médico de Chuquisaca, Zoraida Navarro, informó que la angustia de los profesionales por la falta de pago ha llegado a tal nivel, que algunos viajaron hasta La Paz para exigir personalmente el pago de lo adeudado.

En promedio, en ese departamento, la deuda está por los tres meses, dijo Navarro, lamentando que los pagos de hagan a ‘cuentagotas’, atribuyendo a esto la fuga diaria de personal de salud a otros departamentos más grandes, del eje troncal, “porque cuentan con mejores remuneraciones”.

Como Colegio Médico, Navarro dijo que se solicitó que las contrataciones por lo menos sean anuales, porque en las condiciones actuales son precarias. “Dan vergüenza, son de tres meses, y que encima estén sujetos a susceptibilidades de que se les pague o no”.

Para ella es otro problema que los contratos sean ministeriales, porque el desembolso debe realizarse desde el nivel central, lo que coarta la capacidad de gestión y “obviamente la capacidad de garantizar la remuneración adecuada del personal de salud”, agregó.


El hospital San Juan de Dios ha radicalizado sus medidas por el retraso en el pago al personal


Del mismo modo, Navarro reclamó que, según el Ministerio de Salud, y por vocería del director del Sedes, Juan José Fernández, se hicieron 300 contratos Aisem, pero que hasta la fecha no se efectivizaron.

Dijo que se entregaron en físico, en papel, pero la misma contratación y el trabajo en sí aún no se hacen efectivos. “Vemos lentitud en esta toma de decisiones que vayan a reforzar especialmente el primer nivel, y sobre todo a cortar la cadena de contagio”, aseveró.

En algún momento, y ante los retrasos, los profesionales de Chuquisaca pensaron en parar actividades, pero de acuerdo a la versión de Navarro, ya tenían encima la tercera ola, con la respectiva variante brasileña, así que declinaron de cualquier medida de presión.

En este momento, como Colegio Médico, catalogan lo que sucede como una catástrofe sanitaria y la presidenta lamentó que el ministro de Salud no se reuniera con ese ente colegiado y científico, pero sí con autoridades y movimientos sociales.

En Tarija, por datos del encargado de la UTI Covid-19 del Hospital San Juan de Dios, los 62 profesionales y trabajadores en salud solo darán un compás de espera hasta este domingo 13 de junio. En caso de que no les paguen desde Aisem, advirtieron con no acudir a sus fuentes laborales el lunes.

En el municipio de Bermejo deben a 20 médicos, que según reportes desde la zona ya pararon desde el 10 de junio, tanto por los atrasos como porque aún no reciben sus contratos firmados.

En total, en el departamento tarijeño son como 180 los contratados para la atención de la pandemia, entre médicos, enfermeras, manuales, etc.

En Yacuiba, el personal de salud del hospital Fray Quebracho se declaró en emergencia, porque además de que les adeudan dos meses, trabajan en condiciones precarias, con un centro de salud desmantelado, sin laboratorio, computadora, etc. Debido a esta situación, ya no se recibe a pacientes Covid-19.

El presidente del Colegio Médico de Beni, Mauricio Rousseau, calificó de “lamentable y crítica” la situación que atraviesa actualmente ese departamento, debido a que a la mayoría de la gente contratada no se le ha pagado hace cinco, o tres meses, “y algunos ni siquiera tienen contrato, así que la cosa es incierta. No sé qué estará pasando, si el Estado está sin plata o si la gastan en otra cosa”, cuestionó.

Rousseau dijo que los Aisem pagaron dos meses hasta el viernes 4 de junio y que después no cancelaron. “Han dado luz verde para que sigan trabajando los Aisem, pero no tienen contrato hasta el momento y en la Gobernación tampoco les han hecho contrato a todos, que son bastantes, entonces no les han pagado, y en la Alcaldía es igual. Les deben sus contratos y hasta cinco meses”, informó.

El problema de la Gobernación, de acuerdo a Rousseau, se acarrea desde la pasada gestión. Como ente colegiado, esperan una instructiva de la nacional para definir las medidas de presión. Aunque Larrea dijo que no es momento, debido a la situación de la pandemia, y no a la Ley de Emergencia Sanitaria, que prohíbe la protesta. Larrea reconoció que esta ley parecía un cálculo que se anticipaba a esta situación.

Hugo Cardozo, de Sirmes Pando, dijo que se adeuda como tres meses en los contratos Aisem, y que además no se paga el incremento de 2018 por categoría básica y escalafón profesional.

Según Cardozo, para Pando se crearon 167 ítems ministeriales, que solo llegaron 67. “Deberían crearse los ítems TGN”, dijo, y reclamó que hasta ahora el hospital de tercer nivel Messuti siga sin funcionar por completo.

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