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Carmela R. T. fue sentenciada a tres años de reclusión por el delito de homicidio culposo luego de que el jueves por la noche, de forma involuntaria, aplastara y asfixiara a su bebé de tres meses de nacida mientras dormía, tras haber consumido bebidas alcohólicas. El hecho ocurrió en el barrio 25 de Mayo de Yapacaní. 

La audiencia se realizó la mañana del sábado en Montero y la pena deberá ser cumplida en el centro de rehabilitación Palmasola, de Santa Cruz

La mujer puede acudir al derecho de la suspensión condicional de la pena. “El tiempo estipulado en su condena se lo permite, lo que falta es que ella certifique y acredite que no tiene antecedentes penales anteriores”, explicó Tatiana Plata, fiscal de la Fuerza Especial de Lucha Contra la Violencia (Felcv).

“Se le ha imputado por homicidio culposo en virtud de que se determinó que no era su intención quitarle la vida a la bebé", manifestó. 

La fiscal acotó que dos de los hijos menores de la sentenciada, de dos años y cinco años de edad respectivamente, pasaron a la Defensoría de niñez y adolescencia de Yapacaní, porque ningún familiar apareció a reclamarlos. 

Mientras que no se sabe nada del paradero del padre de los niños, aunque los vecinos indicaron que se habría ido a trabajar al chaco.

La autopsia practicada a la pequeña Abril Villalba, de tan solo tres meses de nacida, determinó que murió por asfixia por sofocación. No presentaba lesiones que hagan presumir que fue víctima de violencia. Ante la falta de familiares, amigas de la imputada habrían recogido el cuerpo de la pequeña de la morgue, para enterrarla.