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Serafina Cruz amontona sus cosas en una bolsa de yute. Está apurada, a metros de ella un grupo de gendarmes de la Guardia Municipal comenzó a dispersar a varios comerciantes, que como ella llegaron a la zona de Barrio Lindo. Ahí, Cruz vende ropa femenina. Y es ahí, donde todos los días de 4:00 a 9:00 de la mañana el gentío ocupa más de dos kilómetros de aceras y espacios públicos. Tras la emergencia sanitaria, la mujer paralizó sus ventas al igual que sus colegas. Pero ahora, al igual que todos, la mujer de estatura mediana y figura delgada volvió a vender.

No importa si la gente se amontonaba, según Cruz, a ella y a sus colegas les ganó el hambre.

“Si no nos mata el virus serála necesidad”, dijo la comerciante como una plegaria para justificar el asentamiento de los llamados ‘mañaneros’.

A unos pasos de ella, Mariana Escóbar, también mete de forma acelerada, y a regañadientes, una garrafa de gas, un sartén y varios utensilios de cocina a una vagoneta vieja, con el letrero de taxi.

Los gendarmes no nos dejan trabajar”, afirmó la mujer que se dedica a la venta de chorizos chuquisaqueños en plena calle.

A unos metros de ella, una vagoneta de color plateado de diseño moderno transporta los artículos y mercadería de otro ‘mañanero’.

“Mire, se hacen los 'pobrecitos', pero llegan y se van en vagonetas del año y cuatro por cuatro. Pobres no son”, dice un guardia que llegó junto con sus camaradas para despejar la zona.

El mismo guardia extiende sus brazos para señalar todo el espacio que ocupan los mañaneros.

“Todo estaba lleno, todo alrededor de Barrio Lindo y la avenida Cumabi, se llena de comerciantes ambulantes”, asegura el funcionario.

Control

Durante la semana, el secretario municipal de Seguridad Ciudadana, Carlos Méndez, advirtió que no se permitirán los asentamientos cerca de mercados y ferias legalmente establecidos e invitó a los líderes de estos asentamientos a acercarse a las autoridades para coordinar y replanificar espacios donde puedan vender de manera eventual.

Para dar cumplimiento a esta advertencia un grupo de guardias municipales y efectivos de la Policía comenzaron este sábado a desalojar los espacios donde, antes de la declaratoria de emergencia sanitaria, se asentaban estos comerciantes. 

Estos operativos se realizaron en diferentes puntos de la ciudad.

En la zona de Barrio Lindo el desalojo se hizo de forma pacífica.  Sin embargo, a los alrededores la venta siguió, sin que se respetara la distancia social.

Empezaremos a recuperar los espacios, ya que no debe haber asentamientos ilegales", señaló Méndez.

Comercio irregular

​Este sábado, algunos comercios legales de Barrio Lindo cerraron sus puertas. Esta semana el municipio estableció nuevos días y horarios para la atención al público en la zona, que será los días miércoles y viernes de 5:00 a 19:00 y los sábados de 5:00 a 15:00, pero la dirigencia admitió que este tema no fue coordinado y que fue una decisión unilateral.

Mientras tanto, Cruz aseguró que seguirá viniendo todas las madrugadas a Barrio Lindo porque, según ella, nadie le dará de comer.