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La incansable tamborita que acompañó cada kilómetro de la marcha, marcó esta vez el ingreso a la plaza 24 de septiembre. El resguardo policial y el apoyo de una multitud de personas acompañaron el último tramo por la calle sucre.

Marcial Fabricano y más de medio millar de indígenas de la Amazonía, la Chiquitanía y el Chaco boliviano llegaron al atrio de la catedral donde los caciques josesanos aguardaban la llegada de la columna.

Monseñor Gualberti también acudió hasta la puerta de la catedral para recibir a los marchistas y darles la bienvenida. Como pastor de la iglesia cruceña, Gualberti invitó a los marhcistas para participar de un oficio religioso que ponga fin a la marcha.

Instantes antes, en la esquina del Concejo Municipal, el gobernador Luis Fernando Camacho, y el presidente de la Asamblea Legislativa Departamental, Zvonko Matkovic, abrazaban a los indígenas para darles la bienvenida y respaldar sus demandas

Hace 37 días partieron de la catedral de Trinidad con la misión de hacer oír su voz y abrir un diálogo con el Gobierno. En los casi 600 km. que distancian ambas ciudades se han sumado otros pueblos indígenas del oriente y el chaco boliviano.

La participación de otras comunidades, incluso representantes de la Conamaq, ha complementado sus demandas. Ahora, son 15 puntos que la XI Marcha Indígena presentó como parte del pliego petitorio.

Aguardan la confirmación de las autoridades para iniciar la negociación. La intención de los marchistas concentra su fuerza en la consolidación de un parlamento indígena, con la representación de cada uno de los pueblos que componen el Estado Plurinacional.


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