Escucha esta nota aquí

El líder indígena Marcial Fabricano Noe muestra, una vez más, su fortaleza, pues se recupera favorablemente luego de sufrir una descompensación por deshidratación y calambres que sufrió el martes. A sus 68 años, Fabricano se alista para retomar la marcha cuando esta llegue a la localidad de San Ramón, distante a 187 kilómetros de la capital cruceña.

El líder indígena, que es nacido en San Lorenzo de Moxos (Beni), viene encabezando la marcha desde que partió, el 25 de agosto, de Trinidad (Beni). Él refleja la tenacidad de un pueblo en lucha y capaz de superar todas las incomodidades posibles para alcanzar su objetivo.   

Anoche, Fabricano fue trasladado a San Ramón aquejado de molestias, calambres y deshidratación. Los médicos le aconsejaron descanso para reponerse del cansancio acumulado, pero el líder indígena optó por retornar a la localidad de Coronación junto a sus compañeros. Un suero mostraba las "secuelas" de su visita médica.

La mañana de este miércoles, la columna partió sin Fabricano, pero continúa firme, a pesar de la lluvia y del calor. 

El presidente de la Central de Pueblos Indígenas de Beni (Cepid), Abdón Justiniano, avanza junto a los 200 integrantes de la marcha. Partieron temprano, a las 5:30 de la mañana y esperan llegar a su próximo destino al mediodía. "Don Marcial se integrará antes del ingreso a San Ramón para liderar esta marcha", aclara.

En San Ramón se tiene previsto instalar la segunda sesión del Parlamento Indígena "para definir las comisiones de trabajo y organizar la estructura misma del parlamento", explica Justiniano. 

La pausa en la carretera servirá para recibir a los representantes de otros pueblos indígenas que también se integrarán a la columna. "Mañana se suman  representantes de los hermanos guarayos y chiquitanos. Hemos recibido a autoridades de los pueblos que también nos dieron su respaldo", asegura Justiniano.

Los apoyos a la marcha de los pueblos indígenas amazónicos y del Chaco boliviano siguen llegando. "Está con nosotros el representante del ​​Consejo Nacional de Ayllus y Markas del Qullasuyu (Conamaq)​ de Potosí y en los próximos días han anunciado su llegada los de La Paz y Oruro"​, resalta el presidente de la Cepib.

Fatiga y cansancio

Los indígenas de tierras bajas ya han recorrido más de 350 kilómetros desde que salieran de Trinidad (Beni). Lluvia, calor, el humo de los incendios, los vientos del sur han marcado el ritmo de la marcha. Al llegar a cada comunidad de descanso, los marchistas tratan de recuperar las fuerzas para encarar una nueva jornada dura de caminata.




La lluvia los agarró este miércoles en plena caminata. La marcha se dirige hacia San Ramón

La fatiga y el cansancio son evidentes. En algunos casos, como ocurrió con dos mujeres, han sufrido molestias en los tobillos que les impiden caminar. En la mayoría, el dolor recorre el cuerpo desde los ampollados pies hasta los entumecidos hombros castigados con el peso de las mochilas.

Fátima Cuéllar decidió acompañar la marcha de manera voluntaria. Estudió Fisioterapia y determinó acudir para aliviar los dolores que arrastran los marchistas.

"Me duele aquí", decía una señora mayor mientras Cuéllar realizaba los masajes para recuperar los músculos. "Ese breve diálogo es el inicio de una historia que permite conocer la inocencia de los niños o el coraje de los mayores", relata.

La mayoría de los marchistas tiene "ampollas en carne viva" por lo que "hace falta suero para limpiar y evitar otras afecciones". Quemaduras por el sol, deshidratación, molestias en los riñones o malestar en la cadera son otras dolencias comunes entre los marchistas.

Cuéllar se emociona al recordar los días que compartió con los marchistas. "Vienen  a defender su selva, su tierra. Para ellos, ese hábitat es muy valioso", dice. Las charlas con los indígenas le permiten conocer la verdadera motivación de la protesta.

"Son los guardianes del bosque, lo hicieron hace 31 años y lo repiten ahora", recuerda Cuéllar. Ahora se encuentra en la ciudad recogiendo donaciones para retornar a la marcha. Espera viajar mañana de madrugada y alcanzarlos en San Ramón.






Fátima continúa impactada por el liderazgo que Marcial Fabricano ejerce. "Es impresionante cómo les habla, cómo les organiza", resalta. Deja un detalle que muestra la verdadera personalidad del líder indígena. "Me quebré con sus actitudes; se negó a recibir un camping para descansar mejor hasta que todos los demás marchistas cuenten con un descanso similar". Fue así como Fabricano rechazó la ayuda y la destinó a otros integrantes de la marcha.

Organizaciones como Ríos de Pie reciben donaciones de agua, hidratantes, alimentos, medicamentos o pañales que ayuden a atender las necesidades de la columna de marchistas.



Comentarios