Escucha esta nota aquí

Molesto. El líder de la marcha indígena de tierras bajas, Marcial Fabricano, disparó en contra del Gobierno nacional después de que ninguna autoridad de los cuatro poderes del Estado atendiera sus demandas hasta este miércoles 27 de octubre, cuando suman 28 días desde que los marchistas arribaron a Santa Cruz, desde Beni. Se encuentran en Santa Cruz de la Sierra desde el 30 de septiembre.

“El Gobierno es racista y discriminador. Racista porque solo gobierna para su partido (Movimiento Al Socialismo) y no se digna en atender a un grupo de indígenas que también es boliviano. Y es discriminador porque atiende a otros sectores (en referencia a los campesinos que bloquean en Pailón y que el INRA los convoca para dialogar), pero a nosotros nos borró definitivamente”, afirmó a EL DEBER, el líder indígena.

Fabricano expresó su malestar la tarde de esta jornada después de que quedaran vacías las sillas reservadas para el presidente Luis Arce Catacora y representantes del Legislativo, Judicial y del órgano Electoral. “Una vez más lo esperamos y nunca llegaron”, complementó.

Pese a la ausencia de los cuatro poderes del Estado, el Parlamento Indígena sesionó y determinó cumplir con una agenda nacional de 16 puntos, mediante la autodeterminación. Fabricano afirmó que en los siguientes días están llegando otros originarios del norte de La Paz y del departamento de Pando para sumarse a la marcha y con ellos adoptar nuevas medidas.

En esta jornada, Celso Padilla y Abdón Justiniano, viajaron hasta La Paz para ratificar en conferencia de prensa que se autogobernarán y no permitirán la presencia del Estado en sus comunidades. “No vamos a permitir que el Gobierno siga dividiendo a nuestras organizaciones y tampoco vamos a permitir que ellos puedan ingresar a nuestro territorio como Gobierno nacional. Vamos hacer prevalecer nuestra autonomía y libre determinación”, afirmó Padilla.

Los originarios también se reunieron en la sede de Gobierno con el guatemalteco José Francisco Calí Tzay, Relator Especial del Consejo de Derechos Humanos de la ONU, quien los atendió por el lapso de una hora.

 “Nos dijo que no ve ninguna amenaza por parte de los pueblos indígenas de desestabilizar el Gobierno. Le presentamos nuestra agenda nacional y se comprometió en hacer llegar nuestro pedido a las autoridades”, afirmó a EL DEBER, Abdón Justiniano.

Los marchistas por ahora permanecen en los predios de la Universidad Autónoma Gabriel René Moreno donde aguardan un acercamiento con las autoridades del Estado nacional desde el mes pasado.


Comentarios