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Fue una semana complicada para la salud del alcalde cruceño Percy Fernández. Luego de estar internado, a causa de una caída que le ocasionó una fisura en la cadera, ayer se supo que la autoridad municipal lleva una válvula en la cabeza.

“Su neurólogo le puso una valvulita, porque acumulaba agua en la cabeza y se la drena automáticamente, es perfecta”, indicó el secretario de Salud de la Alcaldía, Raúl Hevia en el programa ¡Qué semana!, que se emite por EL DEBER Radio 103.3.

Luego, Hevia no quiso ahondar en detalles, pero se sabe, desde una fuente del municipio, que la cirugía para colocar la válvula se realizó hace unos seis meses atrás, aunque otras versiones aseguran que la operación se habría realizado hace cuatro años atrás, cuando EL DEBER sacó una publicación informando que la autoridad municipal estaba recibiendo un tratamiento neurológico en una clínica privada de la ciudad.

En ese momento, ante la noticia, los responsables de prensa de la comuna no respondieron a las interrogantes, pues se sabía que el alcalde estuvo, durante dos semanas, recibiendo medicación.

No solo la diabetes


Aunque Hevia garantiza que el “problema de fondo” de Fernández es la diabetes, se supo que es llevado a chequeos médicos cada tres o cinco meses.

“El cuadro de diabetes lo venimos acarreando hace más de diez años. Él tiene un stent que le pusieron en Córdova hace 15 años atrás, el de las ilíacas. Él tenía un problema en la arteria de la aorta, una aneurisma y para evitar que se reviente en el cerebro le ponen por adentro una manguerita y si se revienta, no pasa nada”, explicó.

Aun con todas estas dolencias, el secretario de Salud, que también es el médico de cabecera de Fernández, aseguró que el burgomaestre está estable y que hasta este martes regresará a su despacho que se encuentra en las oficinas de Parques y Jardines.

Una baja ‘no necesaria’

El jueves, el secretario de Gestión y Desarrollo Institucional, Jorge Landívar, indicó que el alcalde no necesitaba una baja médica para presentar al ejecutivo municipal ya que no tenía “ningún impedimento”.

Consultado sobre este punto, Hevia dijo que el sistema de salud no se la dio porque “la baja médica se la da cuando pasan las 48 o 72 horas, según la norma y él no estuvo así, estuvo en su casa, entró, se lo operó, al otro día salió y coincidió el fin de semana. Tenía cosas que firmar, llamó a su secretario, las firmó y se fue a su casa”.

Sin embargo, el alcalde estuvo internado en la suite 338 de la clínica Foianini desde el sábado 22 hasta el viernes 28, cuando fue dado de alta a las 14:00, a las pocas horas de recibir la visita del traumatólogo que lo operó.

“Está limitado en el tema de la locomoción, porque es una prótesis (de cadera izquierda) antigua que tiene y es un hombre de 81 años, pues tiene su peso, pero mentalmente él está bien, físicamente puedo certificar que es un hombre acorde de su edad”, concluyó Hevia, asegurando que cualquier médico puede conocer la historia clínica del alcalde.

El alcalde estuvo internado durate seis días a causa de una caída que le ocasionó una fisura en su cadera

DETALLES

El accidente


Estaba en su despacho. Cuando se levantó de su escritorio, vino la caída que fisuró la cadera y fracturó la clavícula.

Sin respuesta

EL DEBER intentó comunicarse con Jorge Landívar, vocero de Fernández esta semana, para saber del estado de salud del burgomaestre, pero no se obtuvo respuesta.

Estuvo con él

La presidenta del Concejo municipal, Angélica Sosa, informó que visitó al alcalde mientras se encontraba internado y que estaba “contentísima de verlo ya trabajando”.

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