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El coliseo de Pailón se convirtió en un centro de acogida. Desde el lunes por la noche el predio deportivo es ocupado por más de 200 personas procedentes de Haití, que ingresaron ilegalmente al país desde Brasil. Son familias enteras que llegaron a la localidad chiquitana, distante 53,3 kilómetros al este de Santa Cruz de la Sierra, convencidos de que estaban en Perú, su destino final. Aseguran que fueron engañados.

Michael Ilami (41), plomero de ocupación, está desde la madrugada de ayer en Pailón. Enseguida se sumó a las más de 160 adultos y 50 menores de edad procedentes de la isla caribeña que fueron abandonados en esa población, cuando el vehículo que los transportaba los dejó para evitar el control policial en Puerto Pailas.

Desconfiado y con mirada esquiva, relató que salieron de Haití con destino a Sudamérica en busca de una mejor vida. “En nuestro país asesinaron al presidente (Jovenel Moïse), por eso la situación se ha complicado para mantener a nuestras familias”.

Ingresaron a Bolivia desde Brasil, pero sin especificar el punto fronterizo, aduciendo razones de seguridad. Llegaron en buses y, algunos caminando. El hombre que funge como vocero de los migrantes dijo que descartaron permanecer en territorio brasileño, donde se encuentran refugiados unos 107.000 haitianos, por causa de los altos índices de contagios de Covid-19. Sin embargo, en Pailón no acataban las medidas de distanciamiento social, estaban sin barbijos y ninguno presentó pruebas anticovid.

En las pocas horas fueron detectados varios niños con cuadros severos de deshidratación, debido a vómitos y diarreas.

El secretario municipal de Desarrollo Humano de Pailón, Alberto Pérez, informó que un grupo de los haitianos se acercó a la Alcaldía solicitando ayuda para llegar a la capital cruceña. “Los transportistas ya no los querían llevar porque supuestamente la Policía los retuvo y algunos fueron acusados de traficantes de personas”, dijo Pérez.

El funcionario cuestionó la falta de control en las fronteras. “Eso duele porque continúan ingresando personas de forma irregular al país y nos seguimos preguntando ¿por cuál frontera entran?

Drama

Michael Ilami denunció que muchos de sus compatriotas son timados cuando llegan a Brasil o cualquier otro país. “Nos engañan, nos roban dinero, pero gracias a Dios todavía no han matado a nadie”, señaló.

Según reportes internacionales, en la última década, más de 1,6 millones de personas abandonaron Haití. El éxodo se agudizó tras el terremoto de 2010, que dejó al país en ruinas, provocó la muerte de más de 300.000 personas. Desde 2018 el país caribeño enfrenta una crisis sociopolítica y económica sin precedentes, lo que ha llevado a miles a emigrar, principalmente a Sudamérica, pero con la intención de llegar a Estados Unidos, atravesando las fronteras de diferentes países.

El martes por la noche, funcionarios de Migración intentaron retener a los haitianos, pero varios vecinos impidieron la acción. Eliana Molina, vecina de Pailón, relató que varios habitantes de esa población se movilizaron para ayudar a los migrantes. “No es el único grupo que ha pasado, son varios que han estado por acá. Se quedan una noche y luego se van”, describió la vecina.

Migración insistió con la regularización de la permanencia de los migrantes. El miércoles les hizo llegar una conminatoria, por cinco días, para que retornen a la frontera con Brasil o que se presenten ante la Dirección de Migración en la capital cruceña para que sellen el pasaporte y puedan continuar su recorrido a Perú.

Ayer se conoció la destitución del director de esa repartición, Juan José Aucachi, aunque no se informó oficialmente si su salida guarda relación con este caso. Desde la Policía informaron que fue movilizado un contingente hasta estas oficinas porque un grupo de personas protestó por la salida del director.

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