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Al menos, 16.000 casos de Covid-19 positivos se esperan en el pico de la epidemia en el departamento de Santa Cruz, que, según los cálculos de las instituciones de salud que trabajan con la Gobernación, está marcado para mediados de julio; es decir, dentro de poco más de un mes.

Esa proyección técnica fue hecha hace algunas semanas por autoridades del Centro de Operaciones de Emergencia Departamental (COED). Empero, esa cifra puede variar drásticamente si la población sigue quebrantando la cuarentena y otras medidas de bioseguridad, dijo Carlos Alberto Hurtado, responsable de Reglamento Sanitario Internacional del Sedes, quien advirtió que, si se continúa desobedeciendo las disposiciones, debemos prepararnos para lo peor, pues el problema se reflejará en más enfermos y más muertos.

Hasta ayer martes, el COED registró 8.811 casos confirmados de Covid-19, 225 muertos y 17.660 contactos en 91 días de la pandemia y, conforme a estimaciones hechas el lunes por el director del Sedes, Marcelo Ríos, el promedio diario de casos positivos en el departamento es de 350, lo que resulta un incremento de 3.500 cada 10 días.

A ese ritmo de avance del virus, la proyección del COED quedará corta, pues, un cálculo rápido, eleva las cifras a 21.716 hasta el 15 de julio.

A decir de Hurtado, las autoridades del Sedes están aplicando todas las acciones para contener la epidemia, pero perciben que la lucha solo se está dando de un lado, y el otro (la población) se relaja. “Cuando hubo una flexibilización y la gente empezó a salir, la curva empezó a subir y, por eso, ahora estamos en una fase de mitigación. Tenemos que preocuparnos de que los viejitos y los niños no salgan, que solo lo hagan los que necesitan salir por alguna razón”, pidió Hurtado.

Situación de los municipios

De acuerdo con el índice de riesgo municipal elaborado por el Ministerio de Salud con información analizada a escala nacional hasta la semana epidemiológica 22, el departamento de Santa Cruz tiene 27 municipios en riesgo alto y 29 en riesgo medio. Ninguno en riesgo moderado, que es la categoría más baja y adecuada para un restablecimiento de las actividades.

El municipio de Santa Cruz de la Sierra, el más poblado del departamento, figura en el puesto 11 entre los municipios de alto riesgo.

Calificación de riesgo

Desde que, a finales de mayo, el Gobierno central dejó en manos de las gobernaciones y los municipios la regulación de las nuevas medidas para contener el avance del coronavirus, la Gobernación cruceña hará su propia calificación de riesgo, que catalogará como riesgo bajo, riesgo medio y riesgo alto.

El parámetro departamental tomará criterios epidemiológicos y poblacionales, puesto que en el departamento las poblaciones son totalmente diferentes entre sí.

Por ejemplo, las poblaciones de Roboré o San José con muy dispersas y, ese contexto, se tomará en cuenta para la evaluación. En cambio, Montero, Yapacaní o El Torno, con poblaciones muy concentradas, merecen otro tipo de valoración.

“Cada población tiene características sui géneris y en base a eso se hacen los cálculos de riesgos municipales, siempre coordinando entre las autoridades”, manifestó Hurtado, quien dijo que el lunes pasado, en el COED, se iba a llevar a cabo una calificación de riesgo justamente para determinar la situación de los municipios a objeto de ir planificando el final de la cuarentena o si se toman medidas para continuar el aislamiento.

Roberto Tórrez, responsable de Epidemiología del Sedes, manifestó que la metodología de calificación de riesgo municipal cruceña es similar a la que realiza el Ministerio de Salud.

Y las estrategias de contención del virus, además del confinamiento, siguen siendo las mismas: el distanciamiento físico, uso permanente de barbijo en todos los lugares, mantener un metro de distancia, no asistir a conglomerados humanos, lavarse las manos con agua y jabón y desinfectarse con alcohol varias veces al día, recomendó Tórrez y agregó que las medidas están siendo reforzadas con la habilitación de centros médicos, con terapias intensivas, exclusivos para pacientes con Covid-19.

Rubén Costas, en rueda de prensa, dijo el lunes que su gobierno ha trazado dos estrategias para enfrentar la pandemia: la primera, el tratamiento de los enfermos y, la segunda, limitar el contagio.

El primer frente de batalla tiene que ver con la infraestructura hospitalaria y acciones dirigidas a evitar muertes. Por eso, Costas interpuso la acción popular ante la justicia para abrir el inconcluso hospital de Montero.

Añadió que el hospital Japonés se incorporará a la lucha contra el virus y, además, los dos domos construidos en el mismo centro, con capacidad para 78 unidades de terapia intensiva, que funcionarán pronto.

Complementariamente, la Gobernación ha puesto en marcha un banco de plasma hiperinmune para tratar a los enfermos críticos, para que el sistema de salud disponga de una estructura dedicada solo a la búsqueda de personas recuperadas dispuestas a donar esta sustancia fundamental en la recuperación de pacientes que el coronavirus ha puesto al borde de la muerte.

Será una lucha larga

La segunda estrategia pasa por la implicación de toda la ciudadanía; es decir, que la población comprenda la necesidad de guardar la cuarentena en forma estricta, porque Santa Cruz está siendo golpeada duramente por el contagio de la enfermedad.

El gobernador ha instruido que el uso de barbijo sea obligatorio en el departamento. Añadió que ha encargado la compra de cuatro millones de mascarillas para distribuir, dos por semana, a unas 500.000 personas durante un mes para frenar el contagio.

“La OMS ha señalado recientemente que los barbijos son la mejor forma de frenar la transmisión en poblaciones como la nuestra. Es la estrategia que están siguiendo los países que más rápido están haciendo el desconfinamiento”, aseguró Costas.

Asimismo, anunció la compra de 100.000 test rápidos para atender la primera línea: personal sanitario, policías, militares, prestadores de servicio y perseguir los entornos de los contaminados.

“Aquí no hay secreto, el virus no se transporta solo, lo llevamos nosotros, está en nuestras manos no ser los taxis del virus. Esta va a ser una lucha larga, con grandes necesidades de insumos, por eso quiero animar a todas las empresas y grupos que puedan colaborar en la distribución de este tipo de material entre los sectores que más lo necesitan”, demandó la autoridad departamental.

En desacuerdo con la calificación de riesgo municipal

El médico infectólogo Juan Saavedra, miembro de la Sociedad Boliviana de Infectología, que trabaja en la Caja Petrolera de Salud y, además, es docente universitario, consideró confusa la actual calificación de riesgo municipal que aplica el Ministerio de Salud, lo cual genera problemas a la hora de tomar decisiones.

En su criterio, debe haber una clasificación clara y lógica, y cada categorización tiene que tener sus indicadores. El índice de riesgo municipal del gobierno categoriza los riesgos como alto, medio y moderado. A decir de Saavedra, medio y moderado, aparentemente, es lo mismo.

“¿Cómo diferenciar medio de moderado? Ahí justamente radica la confusión. Cada categoría debe tener sus indicadores, eso ayuda a dar claridad y facilita el trabajo”, expresó Saavedra. La Gobernación cruceña califica el riesgo como bajo, medio y alto.