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Edith Gonzales Chao (32) y su concubino, Fidel Saldaña Menacho, estaban en plan de reconciliación. La tarde del domingo habían estado en una cancha deportiva y habían consumido bebidas alcohólicas; luego siguieron tomando una botella de vino en su cuarto, en una casa del Plan Tres Mil. Cuando Edith quedó dormida, su pareja le revisó el teléfono, vio unos mensajes de WhatsApp que lo enfurecieron y golpeó a la mujer en la cabeza en dos ocasiones con una mano ‘e tacú (artefacto para moler alimentos), señaló el comandante departamental de la Policía, José Terán.

El sujeto se dio a la fuga pero fue capturado por la Policía y ayer se sometió a un proceso abreviado en el que reconoció el crimen y aceptó una sentencia de 30 años.

Con este caso y el descubierto el viernes en Yapacaní, donde una joven de 22 años fue estrangulada presuntamente por su pareja, Santa Cruz registra ya cinco feminicidios en lo que va de este año y, junto con Cochabamba, lidera la cantidad de casos por departamento en el país, que ya alcanzó la cifra de 21 hechos confirmados.

Diez de esos casos, ocurrieron luego de que el 14 de enero, la presidenta del Estado, Jeanine Áñez declarara el 2020 como Año contra la violencia a la mujer y adolescencia y determinara una serie de medidas que, por el momento, no han frenado los hechos violentos contra los más vulnerables.

Además, con estos dos últimos casos (el del Plan Tres Mil y el de Yapacaní), se cerró una semana en la que, entre martes y domingo, se suscitaron cuatro feminicidios en el país: en Pando el martes, en Cochabamba el miércoles y en Santa Cruz el viernes y domingo.

En el caso de Yapacaní, la joven Nayeli Lorenza Soto Yucra (22) fue estrangulada y su cuerpo abandonado a orillas del río, dijo Paúl Saavedra, director departamental de la Felcv.

Por este hecho, cinco personas han sido aprehendidas con fines investigativos, entre las que están el novio de la víctima, la mujer que administraba un local de expendio de bebidas alcohólicas en el barrio Santa Rosa donde la víctima trabajaba y sobrinos de esta última, dijo el jefe policial de Yapacaní, Franklin Villazón.