Escucha esta nota aquí

"El diálogo ha logrado que la mayor parte de los bloqueos se levante, lo que ha evitado un mayor riesgo de confrontación", así lo señaló monseñor Sergio Gualberti, arzobispo de Santa Cruz, durante la misa dominical celebrada en la catedral cruceña.

La mirada crítica a los últimos acontecimientos que han sucedido en el país ha centrado el núcleo de la homilía del líder religioso, que propone el diálogo y la fe como el camino de pacificación que necesita el país.

"Además de la pandemia, hemos sufrido por la intransigencia de grupos movidos por sus intereses particulares, impidiendo el paso de alimentos e insumos sanitarios", destinados a salvar vidas, dijo Gualberti e hizo un llamado para que se "levanten las medidas de presión y vuelva la paz".

Tras la firma de un convenio que garantiza las elecciones para el 18 de octubre, una gran parte de los movilizados levantó los bloqueos viales entre el viernes y el sábado. A últimas horas de anoche, todavía persistían algunos bloqueos que, posiblemente, puedan concluir el día de hoy.

A decir de Gualberti, el diálogo, "llevado con perseverancia en búsqueda de soluciones consensuadas", se logra mediante el encuentro que persigue el bien común. Y recuerda que "el diálogo verdadero no tiene ni vencedores ni vencidos".

Con la misma firmeza que condena los bloqueos de rutas, el arzobispo también advierte que "no podemos responder a la violencia con  violencia" puesto que ese camino "nos llevaría a causar más rencor".

En su homilía, el líder religioso también ponderó la actitud de Dios expresada mediante su palabra. Las lecturas, explica, "hablan del plan de salvación de Dios para toda la humanidad. Dios despliega su misericordia infinita en toda la humanidad a la que ama con amor de padre".

Antes de concluir la homilía, Gualberti pidió una oración por "quienes luchan en primera línea contra pandemia por Covid-19, como médicos, enfermeras, personal sanitario y muchas otras personas que día a día, con amor, buscan la sanación". También recordó la necesidad de orar por "una Bolivia más justa, solidaria y fraterna".