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José Mujica sabe que falta bastante para la elección presidencial que está prevista para el 2019. Ante esa situación, y conocedor de que en Bolivia existe un debate sobre un supuesto nuevo referendo para que el país vuelva a decidir si el presidente Evo Morales podrá ser reelegido, el ex presidente uruguayo preguntó: “¿Por qué no resuelven los bolivianos (este tema) cuando falte el tiempo necesario?, porque si se van a pasar tres o cuatro años discutiendo esto de sí o no, van a estar siempre en cuestiones electorales”.

Mujica se refirió a este tema ante la pregunta periodística que se le lanzó en la conferencia de prensa que dio en la universidad Nur, después de una charla a cientos de estudiantes en el tinglado de la universidad, donde fue aplaudido de pie varias veces y la llovizna que caía en la ciudad pasaba desapercibida.

El ex presidente uruguayo dijo que él lucha por los partidos, porque cree que los partidos pueden dar la sucesión. “Yo no sé si tiene que haber reelección o no, pero no pierdan lo que han conquistado, porque yo conozco la historia de Bolivia, y fue una nube de golpes de Estado y de cambios de presidentes, Dios me libre. Con esto no estoy defendiendo lo que existe, estoy diciéndoles que es muy fácil deshacer lo que se ha logrado, entonces traten de mejorar a partir de lo que tienen, no vayan para atrás, por favor”, enfatizó.

También sabe que la democracia no está terminada ni es perfecta y que los débiles son los que más necesitan de ella. Es por eso que sostiene que no se puede estar conforme con la democracia, que hay que reconocer errores y luchar contra ellos.

“La democracia expresa en sus debilidades el peso tremendo que tiene en sus humanas contradicciones”, enfatizó.
Mujica también se refirió a un tema económico. Sobre el ingreso de Bolivia al Mercosur, dijo que este bloque comercial “está jodido y medio rengo, pero menos mal que lo tenemos. El poco valor agregado que vendemos, se lo vendemos a los vecinos; lo que pasa es que los vecinos están con problemas, reculando en chancleta y tienen crisis económicas, pero va a pasar”.

En todo caso, dijo que se tiene que pensar en qué hacer con el mundo, con China, por ejemplo, porque ya no se puede renunciar a China, que es el principal comprador que se tiene.
Habló de política, de democracia, del tiempo que se va, de la libertad que se debe buscar no para ser preso de las cosas materiales, sino para disfrutar de la vida de la forma más sabia: a través de las cosas sencillas.

José Mujica tiene los ojos pequeños pero muy vivos y habla con pausa y enfatiza en las palabras que él quiere que se noten, que se sepan, que brinquen como cabritos entre la multitud de frases que reinan en su discurso. Dice, por ejemplo: “Para que una sociedad viva, debe tolerar las diferencias”, o “no hay ningún triunfo a la vuelta de la esquina”