Escucha esta nota aquí

Agradecido por la familia que le tocó y feliz por ser boliviano y poder representar a Santa Cruz en las plataformas de la cadena hotelera más grande del mundo como Accor, que cuenta 3.960 hoteles, 38 marcas, en 110 países, Jorge Baldivieso (40), mira hacia atrás y sabe que aún falta mucho por hacer como para detenerse y cruzar los brazos.

Cruceño de nacimiento, su niñez la pasó entre los barrios de Equipetrol y La Palmas. Impaciente, adicto a los cambios constantes, siente desfallecer y estar aturdido en la rutina. Jorge se considera una persona leal, independiente, que se siente cómodo ante las adversidades, pues sabe que es ahí donde puede encontrar una gran oportunidad.

Con una formación en Administración Hotelera Internacional, estudios de Revenue Management (una técnica de gestión de herramientas para fijar precios, gestionar reservas y cerrar ventas), conocimiento en bienes raíces hoteleras y gestión de activos y marketing, Jorge adquirió esos saberes en los campus universitarios de EEUU.

Es en el área de negocios, como la hotelería, junto con el turismo y la gastronomía, que se mueve como pez en el agua. Sus 16 años trabajando en este sector certifican su apego por la actividad ligada al servicio.

La vida le enseñó que ser emprendedor es identificar una oportunidad donde otros ven un problema y con la adecuada motivación y los recursos necesarios salir adelante aprovechando al máximo ese problema.

“Analizo lo que hay en el mercado, analizo falencias propias y de otros. Veo las formas de crear algo diferenciador, algo que deje huella”, sostuvo Jorge.

En ese devenir de ir mirando oportunidades maduró, junto con otros inversionistas y emprendedores, el proyecto hotelero Novotel. Una obra que requirió el desembolso de $us 20 millones, la tozudez de hacer algo a contracorriente en plena pandemia y la confianza de que lo realizado es algo positivo para Santa Cruz y el país.

Recuerda que el lograr abrir el Hotel Novotel, en plena pandemia, fue muy motivador demostrando que, a pesar de la incertidumbre, siempre hay margen para lograr, si están bien trabajados, los proyectos que uno se plantea.

“Novotel es más que una marca, es un estilo de vida, para mí representa más que un lugar de trabajo, un lugar para volver a juntarse, generar negocios y crear experiencias”, reflexiona.

Curtido por las caídas y los golpes, Jorge recuerda una en particular, que a su criterio le dio impulso para avanzar. Se trata de la época del colegio, cuando debido a su dislexia (dificultad de origen neurológico que afecta al aprendizaje) sentía que no tenía las virtudes o cualidades de sus compañeros a la hora de aprender.

Ante ese problema fue a EEUU, donde le confirmaron que tenía dislexia y a partir de ese momento se dio cuenta que no tenía que ser igual a los demás, ni estudiar al mismo ritmo de ellos. Por lo que abrazó sus fortalezas y trabajó en sus debilidades para avanzar y ver la vida a su modo.



Comentarios