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Ningún grupo de edad está libre. Así de categórico es el infectólogo Juan Saavedra al momento de explicar por qué cada vez más gente joven y niños están falleciendo por coronavirus. En el caso de Bolivia, uno de los grupos más afectados es el de personas de entre 20 y 39 años con un 35% del total de los contagios reportados.

“Sabemos que los mayores de 60 años tienen un 30% de riesgo de muerte, pero un diabético o un hipertenso de 30 años tiene el mismo riesgo. Si una persona joven tiene algunos de estos problemas y enferma con coronavirus, su riego de muerte también es alto. Los enfermos por coronavirus de entre 50 a 59 años tienen un 7% de riesgo de muerte”, agrega Saavedra.  

El galeno recalca que si la persona contagiada sufre de una enfermedad crónica de base tiene riesgo de muerte sin importar la edad ni la calidad del sistema inmune. En ese sentido, indica que no hay algún patrón inusual que diferencie las muertes en jóvenes y niños de los adultos mayores, pero sí atribuye a la inflamación sistémica de los órganos una de las principales causas de los decesos en jóvenes.

“En los últimos días se han reportado casos de niños y menores de 18 años que presentan fiebre acompañada de una inflamación sistémica que repercute en otros órganos, como el riñón y el hígado. Esto se conocía antes como síndrome de Kawasaki o de shock tóxico. Entonces, si algunos jóvenes que dan positivo a Covid-19 están presentando también estos cuadros no significa que esas personas tengan defensas bajas, sino más bien porque tienen una respuesta inflamatoria muy importante”, agrega Saavedra.

Un funcionario del Sedes, experto en el tema, que prefirió mantener en reserva su identidad, dijo que primero se debe tener claro que toda la población va a enfermar tarde o temprano y que, a pesar de que en las últimas semanas se han registrado varios fallecimientos de personas jóvenes, la mayor cantidad de personas que están muriendo son de tercera edad que tienen una patología de base.

“No es que no sirva de parámetro las muertes en la tercera edad, claro que ellos tienen más probabilidades de fallecer por complicaciones respiratorias, pero ese es un riesgo que también lo tienen los menores”, explica.

El profesional recuerda que han habido pacientes con insuficiencia renal, problema que hace suponer que el sistema inmunitario está bajo; sin embargo, se ha demostrado que han tenido una mejor respuesta que otros contagiados.

“La señora que salió del San Juan de Dios es un ejemplo de ello. A eso hay que agregar el tiempo que se han tardado en dar atención médica a estas personas. Porque mientras más días pasan, los cuadros pueden tener mayor complejidad. A partir del quinto día se puede determinar si esa persona va a requerir un respirador. Si no se hace necesario, es porque esa persona ha manifestado un sistema de defensa más fuerte”, agrega.  

A casi 70 días del primer caso reportado en Bolivia, la enfermedad nos sigue sorprendiendo cada día y continúa dando nuevas señales a los especialistas y personal médico en general.

“Lo que está demostrado es que posee una marcada agresividad viral. No sabemos si es el virus propio de América o si es el mismo que llegó de China a Italia y España. Seguimos estudiándolo, analizándolo. Hay que esperar, porque incluso si comparamos el cuadro de los pacientes del contagio comunitario con los importados que llegaron de Europa, no hay certeza de tener algún resultado fiable. Se precisa de un mapeo genético. Eso lleva más tiempo”, finaliza el funcionario.