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Con barbijo y con el sombrero chaqueño, Nahun Jiménez Martínez esquiva piedras para darse prisa en su caminata, porque cada día recorre varios kilómetros para llevar botellas de agua a las personas que están en primera línea para salvar la serranía del Aguaragüe, en Tarija.

De forma paralela y con la misma agilidad, su hermano Joel avanza cargando botellas de agua en sus hombros. Está con barbijo, polera, short y tenis como para ir a hacer deportes, pero lejos de eso, se aboca a colaborar en la lucha contra el fuego.

Junto a ellos están su otro hermano Josdel y sus primos Oscar, David, Marcos, Julio y Samuel Almendra Martínez.

En las serranías del Parque Nacional y Área Natural de Manejo Integrado Aguaragüe, zona afectada por los incendios, trabajan ocho niños y adolescentes, entre 10 y 15 años, que están ayudando a sus padres y a otros comunarios a salvar la naturaleza. Son del barrio El Paraíso, el más próximo a los incendios del lado tarijeño.

Son mis soldaditos, sin ellos no se hubiera podido. Por su corta edad son muy ágiles y nos ayudan mucho. Alguien puede decir que están siendo explotados, pero no es así. Si uno no los agarra se suben al cerro por el otro lado. Así que les asignamos tareas y los estamos cuidando”, remarcó el dirigente del barrio El Paraíso, Jorge Vaca.

La participación de estos menores de edad en las tareas contra el fuego ha causado asombro y admiración de otros voluntarios. Además, desde el fin de semana, su valentía está retratada en fotografías que recorren las redes sociales.

En el inicio del fuego, la mamá de estos hermanos, Susana Martínez, junto a otras mujeres, con desesperación raspaban el suelo para juntar un poco de tierra y echarla sobre el fuego en su afán de mitigar las llamas. Los trabajos de todos, continúan.

El fotógrafo Pablo Ponce, quien estuvo el fin de semana como voluntario a la zona, compartió imágenes de los trabajos. “Es increíble ver a niños ser más valientes que los grandes. Es tan grande el amor que tienen por nuestro Aguaragüe que sin descanso trabajan todos los días. Un orgullo chaqueño que merece un reconocimiento”, expresó.

Los pequeños, a diario, se quedan hasta las 22:00 y al día siguiente están de pie a las 6:00 en una nueva jornada contra los incendios. Vaca explicó que los niños están desde el primer día de los trabajos, pero esta semana llegó un grupo de militares a ayudar en las tareas y han pedido que ya no ingresen a la serranía.

Sin embargo, agregó que por lo inquietos que son se decidió asignarles nuevas tareas: están en una cisterna y son los encargados de llenar las botellas de agua que luego son llevadas por otro grupo a la línea de fuego.

Se reactivó el fuego

Vaca agregó que gracias al esfuerzo de la población en su conjunto hasta el fin de semana se logró controlar las llamas, pero el lunes estas se volvieron a reactivar.

“El viento que hay está desgraciadamente reactivando el fuego. Es desesperante lo que se vive”, comentó el dirigente, quien invitó a los diferentes candidatos a trabajar con el mismo esfuerzo que los pequeños y no solo ir a tomarse fotos al lugar del desastre”.