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Mediodía del 1 de agosto. Juan Leonel Gabriel Surubí (21) fue al negocio de reparación de baterías de su hermano Luis Alberto, en la zona del mercado Primavera, y este le pidió que se quedara a almorzar, pero Juan Leonel, que tres días antes había estado de cumpleaños, le dijo que debía volver a ayudar al negocio de baterías de su otro hermano. Tomó un micro y se fue.

A la misma hora, Benjamín Chiri López (47) le dijo a su esposa Juana Copacondo que iría a hacer arreglar la batería de su camión. Días antes habían estado planeando ir a su natal Oruro.

Media hora después, Juan Leonel estaba tirado en el asfalto gravemente herido al lado del cadáver de Benjamín. Una mujer, que asegura haberse quedado dormida al volante, los impactó cuando cambiaban la batería a un lado de la vía en el cuarto anillo, entre las avenidas Piraí y radial 17 y 1/2. La mujer, con ocho meses de gestación y que terminó con su vehículo volcado tras rebotar e impactar con otro motorizado, señaló que había madrugado para realizarse su control prenatal.

Tras conocerse el hecho surgieron voces de especialistas médicos, policías, peritos y autoridades que señalan que, si bien no está normado, la mujer no debía estar conduciendo en tan avanzado estado de gestación.

Ante esta situación, EL DEBER consultó a expertos sobre cuáles son las situaciones no normadas, en que las personas, por responsabilidad consigo mismas y con los demás, no deben tomar el volante pues, como dice el perito en accidentología, mayor Ramón Salazar, conducir un vehículo sin tomar en cuenta las mayores medidas de seguridad, equivale a manipular un arma mortal.

“Datos a escala mundial arrojan que el 85% de los accidentes de tránsito derivan de las fallas humanas o a negligencia de conductores; solo un 10% se dan por fallas mecánicas del vehículo y un 5% por fallas en las vías”, asevera Salazar. Motivos suficientes para tomar las mayores precauciones y seguir los siguientes consejos de médicos, expertos en tránsito y autoridades:

1. Si la noche anterior no durmió entre 6 y 8 horas

El médico laboralista Jesús Limpias, brinda charlas a conductores de empresas privadas sobre cansancio y fatiga. Señala que con base en las recomendaciones de la Organización Internacional del Trabajo, que recomienda que una persona debe dormir entre seis y ocho horas, ese parámetro debe usarse para estar apto para conducir. Agrega que en caso de somnolencia, cualquier trabajador puede permitirse una siesta de entre 10 y 15 minutos para seguir manejando.

2. No manejar más de 300 km continuos

Siguiendo con el tema del sueño, el perito Ramón Salazar señala que una persona no debe conducir por más 300 km continuos para evitar fatiga, ‘microsueños’, ‘cabeceos’ y otros síntomas de adormecimiento.

3. Cuando se toman determinados medicamentos

El médico Limpias dice que la mayoría de los antigripales y antialérgicos tienen componentes que causan somnolencia de efecto casi inmediato, por lo que no se debe tomar el volante hasta una hora después de ingerirlos. Tampoco se debe tomar el mando de un vehículo si se consumen medicaciones para la depresión o la ansiedad (antidepresivos y ansiolíticos).

4. Desde el quinto mes e incluso durante toda la gestación

El exdirector de Tránsito y excomandante de la Policía, Alfonso Siles, señala que las mujeres en gestación no deberían conducir desde el quinto mes de embarazo pues pueden sufrir contracciones, además de los cambios hormonales que pueden afectar su habilidad. El médico Limpias dice que incluso, si el embarazo es de alto riesgo, se recomienda a las mujeres no conducir durante toda la etapa.

5. Diabetes, hipertensión y otras enfermedades.

Las personas que padecen estas enfermedades están propensos a sufrir crisis, embolias y hasta infartos. La doctora Liliana Chumacero, con experiencia en las pruebas médicas para certificar la condición de los conductores, señala que para que una persona bajo esas condiciones solo puede aprobar si realiza tratamientos y aun así, se le limita la categoría. Recuerda que los diabéticos son propensos a tener problemas de hipertensión y a disminuir su capacidad visual.

6. Conmociones emocionales por diversos motivos.

Siles señala que, cuando una persona ha recibido una noticia que lo conmociona emocionalmente, como la muerte de un familiar, un despido de su fuente laboral o ha tenido una pelea, sufre una conmoción emocional que afecta su capacidad para conducir y recomienda no tomar el volante. Hay situaciones, dice, en que algunas personas pueden entrar en ‘shock’ en ese tipo de situaciones.

7. Condiciones climáticas

Ante nevadas, vientos huracanados, lluvias intensas, inundación u otras situaciones atmosféricas que afecten la visibilidad y la condición de la vía, Salazar recomienda detenerse y esperar que el clima mejore.

8. Problemas sicológicos y neurológicos

A Chumacero le tocó lidiar con personas con manifestaciones de agresividad, prepotencia y otros por los cuales los derivaba al sicólogo. Incluso, un paciente derivado por ella, fue diagnosticado con bipolaridad. Ante esta situación, señala, corresponde un tratamiento y la realización de terapias tras las cuales, los ciudadanos que padecen estas enfermedades pueden llegar a obtener su licencia en ciertas categorías. Asimismo, los que presentan otras enfermedades mentales y neurológicas como ansiedad, epilepsia y otras.

9 Al hablar por teléfono

Según estudios, la concentración en conducir disminuye a un 30% cuando se habla por teléfono, señala el docente Franklin León.

10. Al consumir alcohol

Limpias recomienda que después de una ‘borrachera’, no se debe conducir por lo menos entre 12 horas y 24 horas después.

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