La nueva gestión de la Gobernación de Santa Cruz denunció la permanencia de un águila arpía, considerada una de las aves de rapiña más grandes del continente, en condiciones inadecuadas dentro del Centro de Educación Ambiental (CEA), donde habría permanecido encerrada durante cinco años en una jaula sin las condiciones necesarias para su desarrollo.
Tras conocer la situación del ejemplar, se evidenció la necesidad de iniciar un proceso de traslado hacia un espacio más adecuado.
“Uno de los puntos más críticos es la situación del águila arpía que está en el CEA. El viernes, en reunión de gabinete hemos tomado conocimiento de un espécimen de este tipo de pájaros, que siendo el ave de rapiña más grande del continente y símbolo del departamento de Santa Cruz, tiene un valor emocional adicional”, indicó Rolando Schrupp, vocero de la gobernación.
¿Qué pasó con esta ave?
El ave llegó al CEA cuando era pichona y fue metida en una jaula que no permitía que vuele o extienda con libertad sus alas. La situación fue también denunciada por la nueva directora de Recursos Naturales (Direna), la ingeniera Indiana Ascarrunz, quien relató las condiciones en las que se encontraba el animal y cuestionó el manejo del recinto.
“Un ave donde si investigamos un poco más, este ave es el emblema de un ecosistema bien conservado. Lamentablemente tuvo la desgracia de llegar cuando era pichona hace 5 años. ¿Les parece sano y humano tener un animal viviendo en una jaula así? No hay una nada adentro, no tiene ni una planta donde tendría que haber crecido, aunque sea para que se pose. Nadie ha tenido la sensibilidad para con una vida. Estamos hablando de vidas, ya no estamos hablando de infraestructura. No podemos permitir esta insensibilidad", manifestó Ascarrunz.
La director lamentó que el espacio brindada por el CEA no tenía áreas verdes, espacio suficiente y recursos para que el animal se prepare para ser reinsertada en un hábitat natural.
"Este ave se refugia en árboles super frondosos cuando hace frío. ¿Qué de natural tiene esta jaula? ¿En la cabeza de qué ser humano puede meter un ave tan importante en algo que no hay una nada de verde? 5 años encarcelada sin haber hecho absolutamente nada. Ahora me dicen si se va a liberar y tiene que cazar. ¿Cómo va a cazar? ¿Qué condiciones si cuando ella abre sus alas ya abarca casi el ancho de la jaula?", lamentó.
Ascarrunz agregó que la falta de condiciones adecuadas ha impedido que el ejemplar desarrolle habilidades básicas para su supervivencia, como la caza, lo que complica su eventual liberación. Informó que se trabaja en la adecuación de un nuevo hábitat más amplio y con áreas verdes.
“Ella tenga todo este espacio para poder abrir sus alas (...) Ahora tiene algo natural donde moverse, donde estar más libre, donde entrenar sus alas. O sea, es el lugar mínimo para que ella comience a preparar sus alas para ser libre”, apuntó.
Se trabaja en casos dentro del CEA
Por su parte, el vocero de la Gobernación explicó que ya se activaron acciones para atender el caso.
“La Secretaría de Medio Ambiente está tomando las acciones para comenzar un proceso de trasladarlo a una jaula más grande y comenzar con ayuda de organismos no gubernamentales y la academia como el Museo Noel Kempff Mercado para poder encontrar un mejor destino para esta ave”, añadió.
Asimismo, la autoridad alertó sobre otras deficiencias detectadas en el CEA, entre ellas la presencia de vidrios espejados en "el área del Jorori", los cuales estarían provocando la muerte de aves al funcionar como trampas.
“Tenemos la situación de que los vidrios espejados construidos alrededor del Jorori hacen que sea una trampa para pajaritos y tengamos pérdidas de varios miles de aves en estos últimos tiempos. Las soluciones son simples, pero habrá que encararlas como poner algún elemento para los vidrios polarizados”, explicó.