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Berthy Vaca Justiniano

Ocho escolares, de entre seis y 11 años de edad, llegaron la tarde del jueves al hospital Francés con cefalea, dolor abdominal, náuseas y vómitos, posiblemente a raíz de una intoxicación o indigestión alimentaria, por lo que recibieron atención de emergencia.

Los niños estuvieron bajo observación durante una hora, tiempo en el cual fueron mejorando hasta que los médicos les dieron de alta, con la condición de que los padres se mantengan atentos a su estado. “Llegaron con síntomas que hicieron sospechar de una enfermedad transmitida por alimentos. 

Estos niños consumieron bastante alimento y previamente habían ingerido comida escolar. 

La investigación dirá si fue indigestión o intoxicación. Estuvieron en observación durante una hora, se les hizo el tratamiento sintomático respectivo, evolucionaron favorablemente y actualmente sabemos que están bien en sus casas”, señaló Miguel Herrera, director del hospital Francés.

Pesquisa del Sedes

Por los datos preliminares, se sabe que los chicos comieron un producto a base de maíz, envasado de forma industrial y cuya empresa distribuidora realiza una campaña de promoción en los colegios.

Al parecer, los estudiantes comieron bastante de estos saladitos para obtener paquetes extras en la promoción; sin embargo, no se descarta que el malestar tenga que ver con la ingesta de otros alimentos consumidos anteriormente. 

“Tengo entendido que una empresa que promociona sus productos en diferentes unidades educativas había ofertado el producto en este colegio.

Estamos en proceso de investigación; todos los productos van a ser investigados para saber qué causó el malestar”, dijo Jorge Vincenti, responsable de la oficina de Vigilancia para enfermedades transmitidas por alimentos, de la Gobernación.

Fiscalización en guarderías

Luego de la intoxicación causada por la bacteria estafilococo aureus, presente en el queso y que el 1 de octubre mandó al hospital a 28 niños de las guarderías Virgen de Guadalupe y Primavera, la Gobernación envió un instructivo a las más de 150 guarderías autonómicas, exigiendo extremar los controles en la higiene alimentaria y la limpieza en estos centros.

Las manipuladoras de los alimentos deberán renovar sus carnés de sanidad de carácter obligatorio, caso contrario, no podrán seguir trabajando allí.

Los depósitos de alimentos deberán ser vaciados y desinfectados antes de almacenar de nuevo los alimentos. 

Asimismo, Duberty Soleto, director de Políticas Sociales, dijo que hay fiscalizadoras que entre semana supervisarán la compra de los alimentos frescos en las guarderías.

El informe de laboratorio confirmó que el queso fue el causante de la intoxicación de los chicos. Ese reporte fue enviado a la fiscal Margoth Vargas, quien dijo que se cotejará con otras muestras que se han mandado al IDIF.

Entretanto, hoy declararon en la Fiscalía una ingeniera encargada de hacer el menú de las guarderías, una cocinera y dos proveedores. En días anteriores lo hicieron 15 ‘tías’.