Escucha esta nota aquí

La selección de Nadia Cruz, defensora del pueblo, como una de las 10 finalistas para el cargo de Secretaria Ejecutiva de la CIDH, es seriamente cuestionado por los partidos de oposición. Tanto Comunidad Ciudadana como Creemos reprueban la gestión de Cruz al frente de la Defensoría y desmerecen sus méritos para acceder al cargo.

La diputada por CC, Luisa Nayar, asegura que “ha sido manifiesta su parcialización partidaria con el Movimiento al Socialismo” mientras se desempeñó como Defensora del Pueblo. Cuestiona su “silencio cómplice cuando el gobierno del MAS vulneraba los derechos humanos por acción u omisión”.

Por su parte, la vocera de Creemos, Paola Aguirre, se muestra “ingratamente sorprendida por la selección de Nadia Cruz tomando en cuenta los antecedentes como Defensora del Pueblo”.  Califica que su actuar al frente de la institución se caracterizó por el “servilismo en la defensa de los intereses de Evo Morales y del Movimiento al Socialismo, antes que la protección de los derechos de la ciudadanía”.

Aguirre recuerda que el reglamento de selección permite un periodo para la formulación de observaciones. Creemos presentará sus argumentos en contra de Cruz para, al menos, “dejar en evidencia los motivos por los cuales no debiera asumir la secretaria ejecutiva”. Añade que “no sería justo para el pueblo boliviano que un personaje nefasto como Nadia Cruz ocupe ese sitial”.

Nayar acentúa las críticas a la labor de Cruz e insiste que su trayectoria no avala el ”fuerte compromiso con los derechos humanos y sobre todo la ética” que requiere el cargo. Adelanta que su selección supondría “un riesgo para el país porque al ser una persona parcializada con un partido podría influenciar en las sanciones que existan hacia Bolivia”.

Como defensora del pueblo, Nadia Cruz ha recibido múltiples reclamos por su parcialización y recuerdan que incluso participaba en actos políticos de un partido (el MAS).

Nayar valora que durante su gestión “no hubo una defensa ni promoción de los DD.HH. y convirtió la institución en un espacio de defensa de un partido político”.

Por su parte, Aguirre también destaca el “silencio cómplice cuando los afines al MAS impidieron el paso de las cisternas con oxigeno durante la crisis del coronavirus” o la falta de pronunciamiento ante la muerte de dos cruceños durante las movilizaciones de los 21 días.

Creemos insiste en que el cargo de Defensor del Pueblo debe ser asignado en virtud del mérito profesional. Aguirre pide que “se respete la trayectoria y el historial profesional de la persona que vaya a ocupar este cargo”.

El perfil idóneo para el cargo requiere a una persona capaz de garantizar “la defensa de los DD.HH. de la sociedad civil sin someterse a ninguna fuerza política”.

Comentarios