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Los trabajadores de salud no habían terminado de cumplir el miércoles el paro de 24 horas cuando la Federación de Sindicatos de Ramas Médicas en Salud Pública (Fesirmes) ratificaba su convocatoria a una huelga que se cumplirá este viernes en todo el sistema público del departamento.

La medida, entre otros puntos es para exigir nivelación salarial para unos 3.500 profesionales y en rechazo a la resolución ministerial 430, emitida este 2 de octubre, que instruye el retorno a sus fuentes labores de los funcionarios con patologías de base, que solicitaron licencia ante el riesgo de contraer el Covid-19, amparados en la resolución 218. 

El sector exige que primero se dote de materiales de bioseguridad a los hospitales para garantizar la vida de los profesionales que están dentro de los grupos de mayor vulnerabilidad ante el Covid-19.

Con esta medida serán dos días en esta semana que no habrá atención de consulta externa y de otros servicios programados debido a paros del sector salud. Ayer fueron los trabajadores de salud los que acataron una huelga movilizada para exigir incremento salarial y otras demandas.

Con relación a la medida decretada por el Fesirmes, su ejecutivo Hernán Jiménez informó que son más de100 médicos, enfermeras y otros profesionales con enfermedades preexistentes que están con licencia debido a su condición de mayor riesgo ante Covid-19 y recordó que unos 116 profesionales de salud han perdido la vida al estar expuestos a mayor carga viral.

Agregó que el paro también es en apoyo a 3.200 licenciadas en enfermería y unos 50 nutricionistas, sicólogos y fisioterapistas que perciben salarios de nivel técnico superior y exigen un pago de nivel profesional.

Perjuicio

El paro del miércoles tomó por sorpresa a varios pacientes que llegaron a los hospitales de la capital y allí se enteraron que los servicios estaban suspendidos, situación que causó molestia y resignación de muchos de ellos.

Este fue el caso de Rosa Quispe, de 42 años, que madrugó al San Juan de Dios con la intensión de acceder a una consulta con el nefrólogo. Esperaba que el médico le extienda una orden para poder dializar en los centros que realizan este procedimiento, lo que no fue posible debido al paro.

La mujer vive en el barrio Cortez, por la zona de Palmasola, y padece de problema renales. Visiblemente decaída, decidió esperar en una banca del nosocomio que el servicio se restablezca, lo que no sucedió.

El Fesirmes anunció que el viernes reforzará la emergencia.