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Por: Berthy Vaca

Luego de dos días y medio de rechazo y hostilidades de parte de vecinos y salubristas de algunos centros médicos, la paciente de San Carlos, de 60 años, confirmada con coronavirus, finalmente fue internada y aislada ayer en el Hospital San Juan de Dios.

Para conseguir la habilitación de los nosocomios, fue necesaria la advertencia por parte del Ministerio de Gobierno, que amenazó con actuar con mano dura contra funcionarios y civiles que se opusieran a recibir personas víctimas de esta pandemia.

Asimismo, la mediación del ministro de Salud, Aníbal Cruz, y del gobernador cruceño, Rubén Costas, con representantes de los sectores médicos locales, convenció a sus dirigentes y estos se comprometieron a abrir los hospitales y a brindar atención a las víctimas del Covid-19.

De ese modo, la paciente, que peregrinó desde el miércoles en una ambulancia por diferentes hospitales en busca de una sala de aislamiento, ingresó al Hospital San Juan de Dios, a las 14:30, por la parte del garaje del nosocomio para no llamar la atención de nadie a fin evitar a grupos que se oponían a su presencia.

El secretario de Salud de la Gobernación, Óscar Urenda, señaló que en el hospital San Juan de Dios se negoció dos horas con el sindicato de trabajadores y se consiguió que entiendan que el lugar donde se internaría a la paciente estaba aislado y contaba con un consultorio propio, además de material de seguridad para el personal, por lo que accedieron a levantar su medida de presión.

Lo propio sucedió, dijo, con vecinos de los otros centros hospitalarios que, luego del entendimiento, fueron habilitados para atender casos sospechosos de la enfermedad mundial.

El gobernador Rubén Costas había anunciado el uso de la fuerza pública para custodiar los hospitales y para garantizar la atención de los pacientes confirmados y bajo sospecha de portar el coronavirus.

La mujer había peregrinado por siete hospitales de la ciudad, donde fue rechazada por trabajadores en salud y por vecinos, aduciendo que esos centros no contaban con las condiciones ni el personal necesario para el aislamiento de la paciente.

El director del Servicio Departamental de Salud (Sedes), Marcelo Ríos, explicó que la mujer está en la sala de aislamiento donde desde un comienzo estaba prevista su internación. Explicó que la afectada será valorada por especialistas, lo cual será analizado por el comité de epidemiología y, si su estado de salud es satisfactorio, se le podrá dar el alta médica correspondiente.

Lo mismo pasará con el segundo caso confirmado: un joven de 26 años que será evaluado para determinar si sigue aislamiento en su casa, en el San Juan de Dios o en el recinto militar que está siendo habilitado en la carretera al norte.

Explicó que la sala de aislamiento donde fue ingresada la mujer es la misma que hace cuatro años se habilitó para tratar posibles casos de ébola, y que luego de ello se le dio diversos usos. Señaló que la infraestructura es la misma, porque se trata de una cuestión de funcionalidad. Además, aclaró, no está conectada con ninguna ruta que se use para otra área del hospital.

Vigilancia en centro

Uniformados del Ejército y de la Policía custodian desde anoche el hospital público del distrito municipal Nº 5, zona norte de la ciudad, informó el comandante de la fuerza del orden, José Terán.

Dicho centro fue acondicionado por las autoridades municipales exclusivamente para aislar a pacientes o sospechosos de portar el coronavirus. En un principio, vecinos se opusieron a que el recinto se destinado para ese fin, por lo que la Gobernación del departamento y el Ministerio de Gobierno autorizaron el uso proporcional de la fuerza para tener expedito el hospital en caso de que aparecieran más pacientes afectados por la pandemia.

“Estamos comprometidos con nuestro pueblo. La vida es el bien jurídico protegido más importante y la vamos a proteger. En este momento (por anoche) en el hospital del Distrito 5 hay policías y militares custodiando para garantizar la atención al público. Este centro tiene como 40 camas y está acondicionado para tratar a pacientes con coronavirus. Nuestra misión consiste en evitar la alteración del orden, pero los vecinos han entendido la situación y ahora están tranquilos”, manifestó el comandante.

EL DEBER visitó anoche el nosocomio y, desde afuera, no se notó la presencia de uniformados.

Oruro veta actos públicos

El Gobierno Autónomo Municipal de la ciudad de Oruro, en atención al decreto municipal 127 y el decreto nacional 4174, por necesidad de protección de la salud pública, debido a la presencia del coronavirus, instruyó la suspensión de espectáculos públicos diurnos y nocturnos, incluyendo las actividades que cuentan con licencia para expendio y consumo de bebidas alcohólicas.

En ese entendido, el alcalde Saúl Aguilar informó de que tienen prohibida la atención al público discotecas, karaokes, clubes nocturnos, cafés, quintas, chicherías, clubes sociales y otros so pena de recibir duras sanciones.

El burgomaestre aclaró que la suspensión de estas actividades de diversión entró en vigencia desde ayer y la medida se extenderá hasta el 31 de marzo.

Proyectan una ley

La presidenta Jeanine Áñez sostuvo una reunión ayer con la presidenta de la Asamblea Legislativa Plurinacional, Eva Copa, y un grupo de parlamentarios con el objetivo de coordinar un proyecto de ley para enfrentar la emergencia del coronavirus en el país.

“Se ha acordado que establecerá una comisión técnica de trabajo entre el Legislativo y el Ejecutivo, con las comisiones de salud de las Cámaras de diputados, senadores y las representaciones de las tres bancadas que hay en la ALP, a fin de trabajar una ley que permita brindarle, tanto al Ejecutivo como a los gobiernos subnacionales, departamentales, municipales, todas las condiciones necesarias para disponer de los recursos que precisen para enfrentar esta pandemia”, explicó el senador cruceño, Óscar Ortiz.



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