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La acción de Francisco Nachon Abacai, un hombre de 64 años, casi traspasa los límites del género humano, al botar a su hija, con una enfermedad crónica, de la casa familiar, por el hecho de profesar la religión evangélica.

"Mi padre paraba aburrido porque algunos hermanos en la fe de la iglesia donde asisto, me visitaban y yo generalmente leía la biblia", dijo Irene Nachon, que hace más de 10 años no puede caminar a consecuencia de problemas reumáticos y estomacales.

"Hace un mes, sin importarle mi situación, en plena pandemia del coronavirus, me dijo que me salga y por la misma razón, (ser evangélica) botó a una hermana, que hace un año enviudó, con su hija de 7 años, y que también vivían con nosotros".

"Me molesta su religión, es como una falta de respeto sabiendo que todos somos católicos", así me decía mi padre, contó Irene.

"Ahora estamos de caseras, pero los dueños ya nos han pedido desocupación, no tenemos donde ir", dijo la mujer sentada en una hamaca, donde pasa gran parte del día y de la noche.

Indicó que vive el "día a día" de lo poco que puede ganar su hermana viuda lavando, por lo que pidió a las personas de buena voluntad y en particular a la comunidad cristiana, apoyarla con alimentos y medicamentos para su enfermedad.

Dijo que los médicos le diagnosticaron un cuadro de desnutrición agudo, que pone en riesgo, aún más su vida.

Cualquier ayuda al celular: 77306226.

(Desther Agrega)