El sacerdote estuvo hace poco en Bolivia. Forma parte de la congregación que tiene a su cargo también a México, Chile, Colombia, Cuba, Ecuador, El Salvador, Guatemala, Honduras, Panamá, Perú y Venezuela

20 de mayo de 2024, 7:00 AM
20 de mayo de 2024, 7:00 AM

Lo encontramos caminando junto al padre Andrés Yamit en el Parque Urbano de la avenida Beni, entre cuarto y quinto anillo. El padre Juan Manuel Benito Martín estuvo hace poco en Bolivia. Forma parte de la congregación que tiene a su cargo también a México, Chile, Colombia, Cuba, Ecuador, El Salvador, Guatemala, Honduras, Panamá, Perú y Venezuela. 

De carácter afable, hincha de Real Madrid, nos habló de diversos temas, entre ellos de los avances tecnológicos, su preocupación por la falta de vocaciones sacerdotales y de su gran pasión, que es el servicio por los demás.

- ¿A qué se debe su visita al país?
Es la segunda vez que he llegado a Bolivia y estoy contento con la labor que cumplen nuestros sacerdotes, tanto en La Paz como en Santa Cruz.

- ¿Desde cuándo están presentes en Bolivia?
Nuestra congregación inició sus actividades en Bolivia en 1927 y estuvo enfocada, principalmente en el departamento de La Paz, donde teníamos mayormente una presencia en la zona altiplánica. Santa Cruz, a un comienzo, solo era como una región vacacional para los sacerdotes que predicaban en Bolivia. Ahora solamente estamos en la capital paceña y aquí también en Santa Cruz de la Sierra.

- ¿En Santa Cruz donde tienen a su feligresía?
En Santa Cruz tenemos nuestra sede en el barrio Hamacas, en la parroquia La Resurrección, donde se brinda servicio a las capillas San José, Virgen de Cotoca, San Gabriel, María Madre, Santa Gema, San Pablo de la Cruz, San Vicente Strambi, El Salvador y La Exaltación, ubicadas principalmente en la zona norte de la ciudad.

- ¿Como ve la cuestión de las vocaciones sacerdotales?
En este tema es preocupante la falta de vocaciones, lo que nos ha obligado a replegarnos en Bolivia, pero claro este no es un fenómeno propio del país, sino que se manifiesta en casi todos los países de la región americana, como también en Europa. En África y Asia es donde mejor crecimiento tenemos.

- ¿Cómo ve el avance de las nuevas tecnologías en el mundo?
Las nuevas tecnologías, especialmente ahora con la irrupción de la inteligencia artificial, nos está cambiando a la humanidad y no se puede dar marcha atrás, ya que esta tecnología vino para quedarse, no se puede evitar. Pero eso debemos aprovechar nosotros para nuestro beneficio y no dejar que esta nos gobierne; nosotros la hemos creado y siempre la debemos dominar. El ser humano siempre tiene que estar primero.

- ¿Ve usted como un peligro a la inteligencia artificial?
Si no sabemos utilizarla, claro que sí, porque algunos intentan alcanzar objetivos oscuros y a eso no debemos llegar; la inteligencia artificial no nos debe quitar la pasión por la vida, nuestra humanidad. Somos personas, entonces es una herramienta al servicio del hombre y, si no es así, pues perdemos el rumbo. Si se deshumaniza, pues va ser malo para la persona.

La clave está, para mí, en que la inteligencia artificial esté marcada por el hombre y dirigida por el hombre, y que no perdamos el control.

- ¿Cómo observa la situación actual de la iglesia?
Estamos trabajando en el tema vocacional. También hay ahora un movimiento laical importante en la iglesia y se le está dando valor al laicado, el que siempre debía haberlo tenido. Este tiempo lo vivo con esperanza, sobre todo porque este papa (Francisco) le ha dado a la iglesia otro color, ha sido muy valiente de afrontar tantas cosas que han estado ahí durante tanto tiempo, aunque tenga sus enemigos o detractores.

Ha sido muy valiente al decir: “vamos a discernir juntos, vamos a escucharnos y a ver lo que el espíritu nos dice". En la historia siempre hubo momentos de crisis con relación a la religión, creo que tenemos un sentimiento, una necesidad espiritual, necesitamos mirarnos hacia adentro porque somos animales espirituales. 

Debemos ayudar a las personas que sufren, nuestro carisma es ese, tenemos que estar donde está la pasión, el sufrimiento no va desaparecer nunca, con lo cual un pasionista tendrá siempre sentido, sea religoso o sea laico. El carisma es un don que da el espíritu para beneficio de la iglesia.

- Un mensaje para finalizar...
Seamos conscientes del regalo que hemos recibido, de la vida que tenemos, de las personas que tenemos cerca, de las posibilidades que tengamos y que, en la medida de lo posible, pues seamos espléndidos para compartirlo o para darlo en cualquier situación; que nos pongamos al servicio de los demás, porque creo que como personas estamos hechos para eso, para darnos a los demás. Una vida que no se da, no tiene sentido.