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El padre Mateo Bautista llegó desde Perú para impulsar la
donación de sangre en Bolivia. El jueves realizará su donación
151, de las cuales cerca de 50 las realizó en Santa Cruz.

El religioso, que enfoca su misión en ayudar en la salud, lleva
44 años extendiendo el brazo para donar sangre. Esta misma labor solidaria la impulsó cuando vivía en España y en Argentina.

Bautista dona sangre entre tres y cuatro veces al año. En 2020,
cuando enfermó y se recuperó de Covid-19, también sintió que
podía ayudar con la donación de plasma hiperinmune.

Asegura que puede testificar que la donación no tiene ningún efecto secundario para la salud, como lo mencionan algunos mitos.

En su caso, comenzó a hacer las donaciones de sangre a los 18
años y hasta la fecha no tuvo ninguna complicación. “Cuando se dona sangre no hay ningún malestar, no se engorda ni adelgaza. Donar sangre hace bien y nos hace bien, porque
mucha gente lo necesita y nos da la satisfacción de ayudar. Además, contribuye a la salud mental y física, pues el donante se pone en el lugar de la otra persona y cuida su estilo de vida para seguir ayudando”, expresa.

La nueva donación de Bautista será este jueves, a las 9:00 en la
Casa de Gobierno, acera norte de la plaza principal 24 de Septiembre. Ese día también presentará su libro Samaritanos de la donación de sangre, donde explica todo lo que una persona debe saber sobre este acto altruista.

En esta obra, Bautista señala que si todas las personas donaran
sangre una vez al año, habría suficiente para que a ningún paciente se le pida reponerla cuando requiera una unidad de emergencia.

Por su lado, la Gobernación construye un nuevo edificio para
el banco de sangre y como un reconocimiento, llevará el nombre del padre Mateo. El nuevo edificio está ubicado en el cuarto anillo, entre Alemania y 2 de Agosto, al
lado del COED.

Sin donaciones ni solicitudes

El Banco de Sangre también recibe donaciones de plasma, que
en la primera ola de coronavirus se utilizó en el tratamiento de pacientes con complicaciones.

El primero de esos procedimientos se realizó en Santa Cruz,
en mayo de 2020, es decir, dos meses después de reportarse los
dos primeros contagios del virus en el país.

Su uso se masificó en Santa Cruz y el banco llegó a recibir hasta 50 solicitudes de plasma al día.

Sin embargo, desde la tercera ola bajó la demanda, cuando la
vacunación se fue ampliando a la población y en esta última oleada la demanda es casi nula. En lo que va del año no se tuvo ninguna solicitud ni tampoco hubo donantes, confirmó Yitzhak Leigue, director del Banco de Sangre.

Leigue señala que de acuerdo con las estadísticas del Programa
Nacional de Sangre, en la primera ola, el 50% de los que recibieron plasma se recuperaron.

El director explicó que se identificó que ahora una persona recuperada de Covid-19 tiene poca cantidad de anticuerpos, y por otro lado, no hay solicitudes porque hay nuevos tratamientos que se han implementado.

Destacó que a pesar de que se han registrado más contagios, la
mayoría pasa la enfermedad sin complicaciones, lo que atribuye a la vacunación.

Por ahora las autoridades insisten en que la población acuda a la inmunización y mantenga las medidas de bioseguridad, para evitar las complicaciones y los contagios de coronavirus.



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