La recta final de la actual gestión municipal en Santa Cruz de la Sierra está marcada por conflictos sociales. A pocos días de dejar el cargo, el alcalde Jhonny Fernández enfrenta una escalada de protestas protagonizadas por distintos sectores municipales: profesionales de salud de la Federación de Sindicatos de Ramas Médicas de Salud Pública (Fesirmes), trabajadores de salud de los tres niveles de hospitales y más de 700 trabajadores del Sindicato de Trabajadores de la Guardia Municipal.
Además, el municipio recién salió de la paralización del servicio de recojo de basura. La anterior semana, la empresa Aseo Urbano Piraí también paralizó sus actividades debido a falta de pagos, por lo que, varios puntos de la ciudad quedaron con acumulación de basura. Sin embargo, el servicio fue restablecido el sábado 25 de abril, tras llegar a un acuerdo con Empresa Municipal de Aseo Urbano Santa Cruz (Emacruz).
Falta de pagos
Todos los sectores coinciden en un mismo reclamo: el pago de salarios adeudados, además de beneficios pendientes y mejores condiciones laborales.
Este miércoles, profesionales del sistema de salud llegaron hasta el domicilio del alcalde Fernández para exigir soluciones. La protesta, que ya cumple su tercer día, visibiliza la crisis que atraviesa el sistema público municipal.
Trabajadores y profesionales de salud acatan un paro de cinco días (apenas van por el tercer día) que ha dejado sin atención regular a los hospitales de primer, segundo y tercer nivel de la capital cruceña.
Uno de los voceros del Sirmes señaló que la continuidad del paro será definida en una asamblea de emergencia prevista para el viernes. “Estamos aquí para hacer escuchar nuestros reclamos. Necesitamos que se cancelen los salarios. Muchos colegas tienen deudas en bancos, colegios y ya no tienen ni qué llevar a sus casas”, lamentó.
El representante también explicó que la movilización frente a la vivienda del alcalde incluyó una olla común, como muestra de la situación económica que atraviesan los trabajadores. Según indicó, alrededor de 5.500 profesionales y trabajadores del sector salud se ven afectados.
Una ciudad sin seguridad ciudadana
Asimismo, el Sindicato de Trabajadores de la Guardia Municipal inició este miércoles un paro movilizado de 72 horas. El sector también protesta contra la Alcaldía debido al incumplimiento de pagos salariales, la falta de condiciones laborales y la no aplicación de un laudo arbitral que favorece al sector. La medida es acatada por más de 600 trabajadores, entre ellos guardias municipales, bomberos, personal de fumigación, logística, transporte y administrativos.
¿Qué dice el alcalde electo?
Mientras la actual gestión de la Alcaldía de Santa Cruz de la Sierra no se pronunciado al respecto, el nuevo alcalde electo Carlos Manuel Saavedra, conocido como “Mamén”, se refirió a la crisis y aseguró que su gestión priorizará la mejora del sistema de salud.
“Vamos a trabajar para que la salud tenga las condiciones de dar un mejor servicio a nuestros ciudadanos. Sin salud no hay nada, por eso es cuando nosotros hicimos la primer propuesta al iniciar la campaña, hablamos de que hasta diciembre de este año ningún cruceño duerme, vuelve a dormir en la fila de un hospital municipal. Vamos a darle dignidad a nuestra gente”, declaró.
Saavedra también reconoció que aún no existen acuerdos para levantar las medidas de presión, aunque destacó la predisposición de los sectores para encontrar soluciones.
Carlos Schlink, vocero de la llamada Comisión de la Verdad, alertó que la Alcaldía enfrenta un déficit de Bs 2.500 millones y criticó la falta de transparencia de la gestión saliente. El economista advirtió que la nueva administración asumirá el control este 4 de mayo con una Alcaldía “sin liquidez”.
Detalló que existe una deuda a corto plazo de Bs 600 millones, además de obligaciones no registradas correspondientes a gestiones anteriores (2016-2021) por cerca de Bs 600 millones, y compromisos del periodo actual que ascienden a Bs 1.300 millones.
El próximo 4 de mayo está previsto el traspaso de mando, en medio de un contexto de tensión social e institucional que pone en evidencia las dificultades económicas y operativas del municipio cruceño.