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Pasión y vocación por el trabajo son el impulso diario del periodista para mantener informada a la población. En eso coincidieron los estudiantes de Comunicación que ayer vieron de cerca una jornada laboral de la sala de redacción multimedia de EL DEBER, en la experimentaron cómo se llega con que la información de primera mano a los lectores, radioescuchas y seguidores web.

Thalía Heredia Rodríguez, que estudia en la Uagrm, cree que para ser periodista hay que tener pasión por el trabajo, porque hay que sacrificar muchas cosas. “Para hacer una entrevista hay que tener conocimiento previo y la información hay que trabajarla de manera minuciosa, para mostrarle a la sociedad la verdad de las cosas, porque el periodista es el portador de la información”.

“Exigente, interesante e intenso. Es un vistazo a la realidad”, así describió el trabajo Fabricio Cárdenas, de la Upsa, que ayer vivió una experiencia en la cobertura de hechos policiales. “Hay que ser bien cuidadoso y ver qué es lo mejor que hay que hacer para conseguir la información adecuada”, dijo.

Marlene Montero Llave, de la Utepsa, observó de cerca la coordinación. “Vi la pasión de las personas cómo organizan su trabajo”. 

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