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Un equipo de prensa de la red Unitel estuvo a punto de ser linchado en la localidad de Entre Ríos, del trópico de Cochabamba mientras que la corresponsal de EL DEBER, Soledad Prado, también fue agredida y amenazada en la misma población. Ocurrió esta mañana, después de las 7:30, cuando los reporteros de televisión realizaban un despacho en vivo desde el lugar. Policías de la zona lograron rescatarlos y escoltarlos hasta Yapacaní.

La turba comenzó el ataque cuando el periodista y el camarógrafo estaban haciendo un despacho en vivo. Les obligaron a apagar la cámara. El equipo de prensa fue golpeado por varias personas que lo rodearon; los tres se metieron al vehículo que los transportaba, pero los agresores empujaban el motorizado de un lado a otro y amenazaban con prenderle fuego con sus ocupantes en el interior.

Por testimonios de la corresponsal de EL DEBER, Soledad Prado, se sabe que el periodista pudo zafarse y correr hacia el comando policial para pedir ayuda. En ese momento, se dio cuenta de que estaba siendo seguido por un grupo de mototaxistas que amenazaban a los policías para que no intervinieran "porque empeorarían la situación". No obstante, los uniformados acudieron al lugar e impidieron que el ataque termine en un linchamiento.

Mientras tanto, otros mototaxistas rodearon el comando policial y pretendían ingresar cuando los reporteros de Unitel y de EL DEBER estaban en el interior. Había pugna entre los atacantes, unos aceptaban que los periodistas abandonen Entre Ríos y otros planteaban que no lo hicieran. Finalmente, la policía negoció con los revoltosos y logró sacar escoltados a los comunicadores.

El camarógrafo y el chofer de Unitel, que estaban rodeados de agresores, tuvieron que avanzar con las llantas de su vehículo destrozadas, aunque también escoltados por uniformados. Por eso, demoraron en llegar al punto de encuentro en Bulo Bulo.

La Policía de Entre Ríos entregó la escolta a la Policía de Yapacaní y fue así que los periodistas lograron salir con vida de esta zona que se ubica en Chapare. El reportero de Unitel dijo que los agresores destrozaron su cámara e hicieron desaparecer el micrófono que utilizaba para efectuar su trabajo.