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José Aneiba

Hay unidades educativas que tienen dificultades de acceder al servicio de internet, pese a que están próximas a zonas urbanas, por lo que no pueden pasar clases virtuales regulares. A cambio, el maestro envía las lecciones grabadas o el padre de familia recoge el material educativo una vez a la semana en el mismo establecimiento. 

Este es el caso de la zona aledaña al módulo educativo municipal Villa Flor, situado en el Distrito Municipal 13, donde rige la modalidad a distancia, por el riesgo de contagio de coronavirus. Rosenda Cruz, explica que las clases virtuales no se llevan a cabo con regularidad porque la señal de internet no es estable. Ante ello, la maestra envía videos cortos de las lecciones por WhatsApp.

Similar situación se atraviesa en la unidad educativa Villa Victoria, en los límites con el municipio de La Guardia y la capital cruceña. Una madre de familia de la zona, Lorena Cuéllar, también portera del establecimiento, explica que desde hace más de tres meses robaron accesorios de la antena de internet y esto provocó que la señal no sea estable

Cuéllar cuenta que por esa razón los padres asisten una vez a la semana a la unidad educativa para llevar las tareas.

Abandonan clases

Cruz tiene dos hijos, ambos realizan sus tareas mientras ella trabaja en la venta de comida justo al frente del módulo educativo Villa Flor. La madre de familia comenta que, según el reporte de la maestra, de 37 estudiantes en el curso de su hija mayor, solo 22 envían tareas; la situación se repite en el curso de su hijo menor; de 35 escolares solo 9 son regulares.

"Soy madre soltera, yo los apoyo todos los días a mis hijos para que avancen, para que aprendan", explica Cruz. 

Por su parte, en Villa Victoria, ante las dificultades, los padres de familia se reunieron para comprar los mecanismos de bioseguridad para los niños, es decir, alcohol, gel y barbijos porque buscan retornar a las aulas. 



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