En los últimos días, algunos puntos de la capital cruceña han sido objeto de control por parte de la Policía, donde efectivos verifican no solo si el conductor tiene su documentación en orden, sino que las placas de sus vehículos correspondan a estos e incluso, qué portan en sus mochilas o en el interior de sus movilidades, actividades enmarcadas dentro del plan Halcón.
Pero, ¿Qué otras cosas controlan durante los operativos? El subcomandante departamental de la Policía en Santa Cruz, Franklin Villazón, indicó que los controles en diferentes puntos de la ciudad corresponden al plan Halcón, con el cual buscan evitar hechos delictivos y sentar presencia policial para dar seguridad al a población.
Detalló que en cuanto a la verificación de placas de los vehículos, se cercioran que éstas correspondan a la movilidad que las porta, como también observan que éstas no se encuentran ocultas o borrosas. También verifican los vidros polarizados e instruyen su retiro, pero principalmente la revisión no va solo con la documentación o el exterior de las movilidades, sino su interior, a fin de ver que no se porten objetos peligrosos, armas de fuego, artefactos explosivos o sustancias ilícitas.
"Se ejecuta la orden de operaciones Halcón contra el crimen organizado en distintos puntos de la ciudad con dispositivos estáticos de control con el máximo personal disponible. Así también, otro personal realiza las tareas de búsqueda, colección y análisis de información desde otro punto de vista, para realizar efectivamente la tarea de lucha contra el crimen organizado", explicó el jefe policial.
Sin embargo, no solo los vehículos de cuatro ruedas son sujetos a la revisión, sino también los motociclistas, a quienes solicitan verificar el contenido de sus mochilas, en caso de portarlas.
Señaló que los dos puentes de acceso al Urubó, uno en prolongación a la avenida San Martín y el otro, por la zona de las Cabañas del río Piraí, registra un gran flujo vehicular y además son vías que conectan a zonas aledañas en el municipio de Porongo, motivo por el cual concentran gran parte de las activiades del plan, dado que en esa zona se han registrado varios hechos de violencia extrema vinculados a asesinatos, hallazgo de cuerpos enterrados, entre otros.
"El encargo institucional es de poder extremar recursos para evitar cualquier otro hecho que vaya a lamentarse, principalmente sicariatos, portación ilegal de armas o cualquier otro tema que vaya afectar a seguridad ciudadana", sostuvo.
Aseguró que los controles serán de manera sostenible, a diario y sin tregua, con los cuales buscan también dar una sensación de seguridad, aunque ellos signifique que a algunos conductores les genere incomodidad.
El plan Halcón se definió luego de una reunión de emergencia sostenida en el Comité Cívico pro Santa Cruz, en la que se reunieron no solo los líderes cívicos, sino el Gobierno, el alto mando policial, la fiscalía, el órgano judicial y autoridades electas, luego de la creciente ola de sicariatos registradas en los dos últimos meses en el departamento cruceño. El hecho que alarmó a las autoridades fue el asesinato de un magistrado, el decano del Tribunal Agroambiental cuando se encontraba en Santa Cruz y, a los dos días, otro sicariato se registró en las afueras de un local donde abatieron a un ciudadano extranjero.
Además de la Policía, las Fuerzas Armadas se unieron a la estrategia, donde los altos mandos militares sellaron el miércoles su compromiso tras el lanzamiento del plan Halcón en el Comando de la Policía.
Los operativos no solo se centrarán en la capital cruceña, sino aseguraron que se reforzarán en las ciudades fronterizas con Brasil, como Puerto Quijarro, San Matías y Puerto Suárez, además de otras fronteras con Argentina, Paraguay, Chile y Perú.