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No hace falta reloj para saber la hora. Poco antes del mediodía, cuando, las olla comunitarias atraen por su aroma a comida recién hecha, las calles transforman su fisonomía. Los autos que esquivaban irreverentes los puntos de bloqueo para llegar a los mercados, o volver de ellos, se colocan estratégicamente para bloquear las vías.

No hace falta una campana para convocar a la gente. Ya saben. En el quinto día de paro nacional multisectorial, y en vísperas a un fin de semana sin mercados abiertos, el Comité pro Santa Cruz hace un llamado a la ciudadanía para reforzar los bloqueos. 

Las calles y avenidas se llenan de llantas, troncos y todo aquel material que contribuya a entorpecer el paso. La arena se ha convertido en un elemento recurrente. Ya sea por los promontorios que trancan el paso o por las bolsas rellenadas que trazan un sendero para cruzar por el punto de bloqueo, se han convertido en el elemento imprescindible del paro.

Rotondas, avenidas y calles se suman al llamado de los cívicos con la esperanza de que pronto haya una resolución al conflicto.

Junto a las llantas y los sacos de arena, las banderas forman parte de este ecosistema del bloqueo. La bandera cruceña, siempre presente, flaqueada de la enseña nacional que une a todos bajo un mismo sentimiento. También se observa la bandera del Patujú, sobre todo en la avenida Busch, cerca del lugar donde descansa la marcha indígena.

El teléfono móvil se ha convertido en un infaltable. A través de redes sociales, los vecinos comparten videos y mensajes, revisan las noticias y, algunos, se conecta con alguna emisora para seguir la actualidad de forma más inmediata. 

Con la llegada del fin de semana, los vecinos se organizan para "aguantar sin parar", explica Roly Céspedes. Bajo su responsabilidad queda una parte de la rotonda del segundo anillo y la Av. Busch. El WhatsApp le permite  coordinar con los otros grupos para mantener el orden y la disciplina.

Reenvía uno y otro mensaje que le llega. Sobre todo los que se refieren a las directrices que emanan desde las instituciones que organizan el paro. Este sábado y domingo no habrá mercados y tampoco se permitirá el tránsito vehicular. Céspedes pide por sus grupos que distribuyan los turnos para que siempre quede gente en los puntos de bloqueo.

Algo similar es el trabajo que realiza la señora Sonia. Acaba de entregar las banderas para que las coloquen en el tercer anillo y radial 26. Y sin acabar de acomodar las llantas, ya está pidiendo para que se anoten en los turnos. Así es como la población cruceña se organiza para impedir que el Gobierno apruebe el paquete de leyes, como lo 1386, que -en opinión de constitucionalistas y entendidos- atentan contra los derechos de los ciudadanos.





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