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El anuncio de la ministra de Salud, Ariana Campero, de pedir una auditoría al Sedes de Santa Cruz sobre el manejo de los ítems del sector, generó reacción por parte de las autoridades de la Gobernación cruceña que lamentaron esas declaraciones. 

En un acto en instalaciones de la Central Obrera Departamental (COD), la mañana de este jueves, la ministra informó sobre la asignación de 410 nuevos ítems de salud para el departamento. En la ocasión hizo referencia a la denuncia que hizo hace un par de días el director del Servicio Departamental de Salud (Sedes), Joaquín Monasterio, sobre el trato diferenciado en la distribución de los nuevos cargos.

Monasterio dijo que Santa Cruz había recibido 101 ítems, una cantidad baja en comparación con otras regiones que tienen menos habitantes.

La ministra calificó de injusta la queja de Monasterio y anunció que solicitará una auditoria al Sedes de Santa Cruz, para transparentar el manejo del personal de salud.

El secretario de Salud de la Gobernación cruceña, Óscar Urenda, le respondió a Campero y le pidió no politizar el tema de salud. “La ministra está con medias verdades. Nos parece lamentable que se politice este tema”, dijo Urenda, al indicar que no ve más que una razón política para que la ministra del área haya entregado los cargos a representantes de la Central Obrera Boliviana (COB) y no al Servicio Departamental de Salud (Sedes), que es el encargado de administrar los cargos en el departamento.

Urenda le recordó a la ministra que la Gobernación asume una competencia del Gobierno central, al pagar 1.846 ítems para provincia y ciudad a fin de cubrir la necesidad de los establecimientos hospitalarios.