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La patrulla I-15 del puesto policial de la Pampa de la Isla pasaba ayer, a las 15:30, por inmediaciones de la urbanización Cotoca cuando el llanto de una criatura que surgía desde entre los arbustos llamó la atención a los policías. Se acercaron y vieron que se trataba de una bebé que lloraba al lado de su madre, quien se encontraba durmiendo en estado de ebriedad.

Ahí entró en escena el sargento Javier Loayza Calderón, uno de los tres agentes que iban en la patrulla. Atendió a la bebé de tres meses, limpió las heces fecales y le cambió diestramente el pañal ante la mirada de sus camaradas, mientras que la progenitora era ajena a todo lo que ocurría cerca suyo.

A buen recaudo
El acto fue filmado por uno de los policías, que mientras el sargento Loayza retiraba el pañal usado de la niña, le dijo: “Hay paños húmedos en la bolsa”. El sargento responde: “Yo soy mecánico, carajo, puedo cambiar esto, tengo 10 hijos. Hola bebé, hola bebé”, le habla a la pequeña que gime aliviada por el auxilio. 
Luego, la madre, de unos 23 años, y la niña fueron trasladadas a la Defensoría de la Niñez y Adolescencia.
“La progenitora estaba casi inconsciente de borracha. No sé qué problemas tendría para beber de esa manera. La niña llamó a los policías con su llanto, usó su instinto de conservación. Nuestros policías atienden muchos casos parecidos que no salen a la luz pública”, dijo Juan Carlos Villafuerte, comandante de la Policía de la Pampa. 

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