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Santa Cruz es el epicentro de la epidemia del coronavirus en Bolivia con casi 5.000 casos confirmados hasta la fecha y el mayor número de decesos (135), además que tiene una curva de contagio que cada día va en ascenso y para muestra se tienen las cifras. En los últimos tres días, ha sumado 988 nuevos contagios confirmados por pruebas PCR de laboratorio lo que significa una 'bomba de tiempo' que amenaza con poner en riesgo la capacidad de atención del sistema de salud que se tiene en el departamento. Ante esta situación aparece el Hospital de Montero, un espacio que cuenta con 200 camas y 12 unidades de terapia intensiva, además de un tomógrafo y otros equipos modernos para ser utilizados de manera inmediata, pero que hasta ahora no recibe 'luz verde' para operar.

Este centro, sin embargo, ha visto postergada su apertura en cuatro ocasiones. La última debía ser el 18 de mayo pero problemas legales imposibilitaron que se viabilice la apertura del hospital para la atención a la ciudadanía. Este miércoles incluso el gobernador, Rubén Costas, presentó una acción popular para que "el hospital de Montero se abra sí o sí, mediante el órgano Ejecutivo, la justicia o mediante el poder popular".

¿Pero qué es lo que ha impedido la apertura de este nosocomio?

A continuación hacemos un repaso de los hechos:

1. El alcalde montereño, Miguel Ángel Hurtado, dijo públicamente que hubo un retraso en la entrega de la obra porque se decidió cambiarle de color - de azul a verde- para hacer la apertura oficial y que esto impidió que se cumplan los plazos de entrega.

2. En la inspección del 23 de marzo que realizaron autoridades de la Gobernación, del municipio y del Ministerio de Salud, se evidenció los avances y se dio como fecha de inauguración el 6 de abril. Luego se recorrió por segunda vez al 15 de abril y después al 20 del mismo mes, pero al final nunca se dio la apertura.

3. El ministro de Gobierno Arturo Murillo, que también es delegado presidencial del departamento cruceño, puso como nueva fecha el 18 de mayo, pero los problemas legales que atraviesa la Agencia de Infraestructura en Salud y Equipamiento Médico (Aisem) por la compra de los 170 respiradores españoles con supuesto sobreprecio, hizo que la inauguración nuevamente sea frustrada.

El alcalde Hurtado hizo énfasis en el hecho de la necesidad y urgencia que tiene la población de contar con este centro y que no dejará de presionar para que este anhelo sea una realidad. No obstante, apuntó a que hubo declaraciones irresponsables que colocaron una idea apresurada en el colectivo ciudadano que ahora pide por su hospital sin saber que hay cuestiones técnicas que deben ser atendidos para garantizar una operabilidad eficiente. Además, indicó que se debe capacitar al personal idóneo para cumplir con las necesidades.

4. El secretario de Salud de la Gobernación, Óscar Urenda, adelantó que se tiene lista la contratación del personal pero que se está a la espera de los recursos necesarios que deben ser entregados por el Gobierno central para su contratación.

"Necesitamos que se destraben los temas legales de Montero y los temas administrativos para que nos asignen los recursos y (poder) entrar", dijo la autoridad que considera "fundamental" garantizar la operabilidad de este hospital para atender la emergencia que, según estimaciones de especialistas, podría llegar a los 10.000 casos en los próximos diez días.

5. Las oficinas de la Agencia de Infraestructura en Salud y Equipamiento Médico (Aisem), institución dependiente del Ministerio de Salud, que realizó el contrato con la empresa constructora del nosocomio, fueron precintadas dentro del marco de la investigación de los respiradores españoles, informó el secretario de Gobierno de la Gobernación, Vladimir Peña.

Dijo también que ya se tenían listos los convenios entre ambas partes (Gobernación-Ministerio de Salud) pero que estos quedaron en el despacho del entonces ministro Marcelo Navajas (hoy detenido) y no se puede acceder a ellos mientras se esté precintado el sitio.

Peña también apunta a un problema contractual entre la empresa constructora y el Gobierno nacional, a través de la Aisem, que fue la que contrató llave en mano a esta firma para la puesta en marcha de este proyecto que originalmente era de la Gobernación de Santa Cruz. Ese contrato -firmado en la gestión del expresidente Evo Morales- entre la empresa y el Gobierno nacional "tiene 200 observaciones", apuntó. 

Lo cierto es que mientras no se solucione este lío legal las puertas del hospital seguirán cerradas en medio de la emergencia, algo que no puede seguir pasando, dijo Peña que considera que se debe apurar una solución para permitir la atención de la ciudadanía en este centro que sin duda descongestionará a los hospitales de la capital cruceña que cada día se acercan más al límite de su capacidad.