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La lista nunca disminuye, por el contrario, siempre aumenta. De cada cinco familias a las que se pide que donen voluntariamente los órganos de sus seres queridos que tienen muerte cerebral, solo una acepta. Esto permite salvar la vida de una o dos personas que precisan un trasplante de riñón o de hígado. 

“Por cada nombre que se borra de la lista de espera de enfermos renales o hepáticos, ingresan cinco nuevos pacientes con la misma esperanza”, explicó la doctora Patricia Dávalos, responsable de coordinación de órganos y tejidos del Servicio Departamental del Sedes (Sedes). 
La lista siempre aumenta, especialmente para trasplante de riñón, ya que, según explicó Dávalos,  patologías como la diabetes y la hipertensión pueden llegar a dañar estos órganos.

Actualmente la lista es de 84 personas que esperan una donación de órgano para prolongar su vida. Hay 80 que corresponden a pacientes que precisan un trasplante de riñón y cuatro de hígado. Una de ellas es Camila Ortiz Ríos, que tiene nueve meses y necesita un trasplante de hígado. Su diagnóstico es atresia congénita de vías biliares. Ante la falta de donante cadavérico su mamá le cederá parte de hígado, porque el papá tiene la enfermedad de Chagas.

Precisamente esta situación es la que ha llevado a las autoridades de salud y al equipo de trasplante dirigido por el doctor Freddy Gutiérrez a impulsar la donación voluntaria de órganos, en Santa Cruz. 
El último trasplante hepático de adulto realizado en Santa Cruz fue el 16 de septiembre de 2015, al paciente René Poveda y desde entonces no se ha podido realizar otra intervención de este tipo a un adulto, por falta de donantes cadavéricos. Desde entonces hay tres pacientes en la lista de espera.

Había cuatro, pero uno falleció sin llegar a trasplantarse. De los sobrevivientes, dos son de Cochabamba y una de Tarija. Los tres tienen cirrosis en etapa terminal, por lo que necesitan urgente la intervención.
La niña Siomara Vargas es otra paciente pediátrica que, si bien ya fue trasplantada de hígado en 2016, requiere una cirugía de alta complejidad para salvarle la vida, debido a una hemorragia digestiva provocada por una obstrucción de la vena porta, explicó el doctor Ever Escobar, que forma parte del equipo de trasplante liderado por Freddy Gutiérrez. Asimismo, Dana Parada Justiniano, de nueve meses, necesita ser sometida a una cirugía de alta complejidad para salvarle la vida.

Ella fue diagnosticada en Chile con cavernoma congénito de la vena porta. Allí no le pudieron hacer ningún tratamiento y le recomendaron visitar el hospital Garrahan de Buenos Aires. Allí tampoco le ofrecieron una terapia y, le recomendaron viajar a Estados Unidos. Si se opera tiene grandes posibilidades de prolongar su vida.

Llegan médicos de EEUU
Para el 7 de mayo está prevista la llegada de cuatro médicos estadounidenses expertos en cirugías de hígado de niños, para evaluar la salud de estas tres niñas y hacerle el tratamiento que el caso aconseje. Los galenos, junto con el equipo de trasplante local, tienen la predisposición de ayudar en estas tres intervenciones quirúrgicas (un trasplante de hígado y dos cirugías hepáticas complejas), de manera gratuita. 

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