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El rebalse del río Yapacaní afectó sembradíos de soya y viviendas en la zona de la faja norte mientras que el del río Ichilo inundó cultivos de plátano, yuca, cacao, hortalizas y maíz en las Tierras Comunitarias de Origen (TCO) Yuracaré Moxeño.

Los más golpeados fueron los soyeros. Más del 65% de la producción de todo el municipio se perdió, según el reporte oficial. Además, son más de 1.100 las familias afectadas en 27 comunidades por la crecida de ríos en el municipio de Yapacaní.

El director de Desarrollo Productivo de Yapacaní, Alejandro Vásquez, detalló los daños en producción agrícola y viviendas: "son 4.815 hectáreas de soya perdidas y entre los animales afectados (por falta de alimentos y muertos por frío o porque el río se los llevó) cuantificamos 119 cabezas de ganado bovino, 30 unidades de porcinos, 793 aves de corral además tenemos más de 46 km de caminos afectados y destruidos".

El municipio prepara la documentación necesaria para declararse en zona de desastre natural, lo que permitirá solicitar apoyo a las autoridades departamentales y nacionales con alimentación, semillas, reprogramación de deudas, gaviones y medicamentos, de acuerdo a las necesidades de las zonas afectadas, informó José Manuel Fita, responsable de la Unidad de Gestión de Riesgo.

"Realmente el productor ha entrado en quiebra. Cerca de 5.000 hectáreas de soya se perdieron y uno de los pedidos más grandes que tenemos para las autoridades son las semillas para poder reactivar la producción, así como los defensivos y el tema de un seguro agrícola. Hemos enviado cartas al Ministerio de Desarrollo Rural y Tierras, a Defensa Civil y al Ministerio de Medio Ambiente", señaló el ejecutivo de la Federación de Interculturales, Juan Carlos Valles.

Mientras se prepara la documentación para la declaratoria de desastre continúan las inspecciones a los defensivos, navegando por el río Yapacaní. Al respecto Rafael Delgadillo, supervisor de proyectos, señaló que desde el río se observa que el agua, desde hace varios años, de a poco está avanzando hacia las comunidades.

El informe de evaluación de daños refleja que más de 1.500 productores fueron afectados por los desbordes de los ríos Yapacaní e Ichilo. Por esta razón los productores esperan pronta respuesta a sus necesidades por parte de las autoridades.