La reciente escalada de violencia en Santa Cruz de la Sierra, que dejó tres asesinatos el fin de semana, responde a una disputa interna dentro de estructuras del narcotráfico tras la caída del uruguayo Sebastián Enrique Marset Cabrera, según confirmó el comandante general de la Policía Boliviana, Mirko Sokol, quien aseguró que existe un “vacío de poder” en la organización criminal.
De acuerdo con la autoridad, la desarticulación de la red liderada por Marset provocó una reconfiguración interna en la que distintas facciones buscan asumir el control, lo que habría derivado en los recientes asesinatos registrados en el departamento cruceño.
“Esto ha dejado un vacío en quién va a encabezar la organización, por lo que hay grupos que pretenden asumir ese liderazgo”, explicó.
Según los reportes oficiales, los hechos se registraron en Warnes, San Matías y Puerto Quijarro. En uno de los casos, un piloto de rally fue ejecutado en pleno evento deportivo; en otro, un ciudadano fue atacado durante un campeonato de fútbol; y en el tercero, un extranjero fue acribillado en zona fronteriza. Todos los crímenes comparten un patrón: ataques directos, planificación previa y uso de armamento.
Sokol afirmó que, desde la captura del narcotraficante, se ejecutaron operativos sostenidos que permitieron la aprehensión de entre 30 y 40 personas vinculadas al narcotráfico, entre ellas ciudadanos colombianos, brasileños, venezolanos y bolivianos. Añadió que los operativos continúan de manera permanente con el objetivo de desarticular completamente estas estructuras.
En relación con el asesinato de un piloto vinculado a la organización, la Policía confirmó la aprehensión de un ciudadano colombiano en Santa Cruz, quien estaría proporcionando información clave para identificar a los autores materiales e intelectuales del crimen. Este caso es considerado uno de los más relevantes dentro de la actual ola de violencia.
Las autoridades también reforzaron los trabajos de inteligencia y el despliegue de equipos especializados en la región, en un intento por contener el avance del crimen organizado en el oriente del país.
Pese al escenario de tensión, el comandante policial pidió a la población mantener la calma y aseguró que las fuerzas del orden mantienen el control de la situación. “Tenemos el control absoluto”, sostuvo, al remarcar que la ofensiva contra el narcotráfico continuará con mayor intensidad.
Desde el Gobierno, ya se había advertido que los hechos violentos recientes no son aislados, sino parte de una dinámica más compleja vinculada a estructuras criminales organizadas, lo que refuerza la hipótesis de una disputa por el control territorial y operativo tras la caída de uno de los principales líderes del narcotráfico en la región.
“La violencia no es aislada. Es organizada”, señalo el viceministro de Defensa Social y Sustancias Controladas, Ernesto Justiniano, la autoridad en sus redes sociales, al referirse a los tres hechos de sangre ocurridos el fin de semana en municipios cruceños,
Además, el viceministro advirtió que el patrón de violencia refleja un fenómeno más profundo. “Cuando hay ataques planificados, múltiples disparos y hechos en espacios públicos o zonas de frontera, estamos frente a estructuras que no actúan de manera improvisada”, explicó.