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Ya lo advirtió el director del Servicio Departamental de Salud (Sedes) Marcelo Ríos y en vísperas de la Nochebuena, conviene recordar las medidas de bioseguridad que permitan una cena segura.

Reuniones pequeñas, solo con los integrantes del círculo familiar, en espacios abiertos donde corra el aire y con la precaución de mantener las distancias.

Será una Navidad diferente en muchos sentidos. Las costumbres y tradiciones aguardarán este año en el cajón del recuerdo mientras se imponen los barbijos y el alcohol en gel. La seguridad, la salud, lo impone de este modo.

El director general de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Tedros Adhanom Ghebreyesus, pide a la población “no bajar la guardia” y recuerda que el mejor regalo para estas fiestas será el regalo de la salud, de la vida, del amor y de la esperanza.

Ciertamente, si no se asumen algunas precauciones para evitar el contagio del coronavirus, la celebración de Navidad puede convertirse en un drama.

Desde Santa Cruz, con las alarmas prendidas ante el incremento diario de casos y la duplicación en la velocidad de contagio, también se replica el mensaje para la población.

El director del Sedes de Santa Cruz, Marcelo Ríos, ha pedido que pensemos en una festividad reducida que incluya solo a la burbuja familiar, el grupo de personas que convive habitualmente. Además, también considera esencial que “no exponernos a situaciones de peligro, tomar precauciones de bioseguridad y estar alertas a cualquier signo de estar contagiado”. El contagio no se da en el periodo de incubación, sino en el periodo de transmisión (que no es lo mismo).

Ríos pone como ejemplo: “Yo estoy en unas 100 reuniones con diferentes personas al día, por lo tanto, por las características de mi trabajo, estoy altamente expuesto al riesgo y por eso no aflojo el barbijo, porque yo puedo estar infectado y ser asintomático. Usando el barbijo cuido a los demás”.

El director del Sedes explica que se protege con la mascarilla para que las personas con quien esté en contacto no sean contagiadas por él (hipotéticamente). Y es así como todos debiéramos pensar y actuar.

La OMS sugiere que se celebrar las fiestas en el propio domicilio evitando reuniones con gente de fuera. Y, si tienen lugar esos encuentros más amplios, preferiblemente deben ser en el jardín, con distanciamiento físico y llevando mascarilla”.

También plantea unas recomendaciones para minimizar los riesgos cuando la cena se realice al interior de la casa. Propone reducir en lo posible la duración del encuentro (no más de dos horas, idealmente) y la cantidad de personas. Otras acciones que comparte señalan abrir puertas y ventanas para facilitar una ventilación natural adecuada y procurar no conversar en voz alta en la mesa, porque cuando se grita se expulsan más partículas de aerosoles y gotículas de saliva.

Desaconsejan especialmente gritar o cantar fuerte, puesto que al hablar se emiten 10 veces más aerosoles que al respirar, y cuando se enfatiza al levantar la voz aumenta la distancia de riesgo.

Entre los consejos que plantean los expertos recuerdan que no es conveniente compartir alimentos ni bebidas, evitar tomar ceniceros o saleros y llevar la mascarilla puesta siempre que no se esté comiendo.

Por último, el director ejecutivo del Programa de Emergencias de la OMS, Michael Ryan, ha advertido de que hay que evitar dar abrazos: “Claro que nos gustaría abrazarnos, pero los brotes masivos pueden ser brutales”, y ha reconocido la dureza de la medida: “Es terrible que desde la OMS hagamos un llamamiento a no abrazarnos, pero es la cruda realidad”.

Para tomar en cuenta

La Navidad es una fiesta comercial por excelencia y las habituales escenas de comercios atestados de clientes en busca del mejor regalo en el último momento contradicen frontalmente con las medidas de bioseguridad. Por ello, es más recomendable que nunca huir de las aglomeraciones de las zonas comerciales y recurrir, todo lo que se pueda, a las compras por internet.

Ante todo, evitar los centros comerciales, si en ellos hay mucha gente, intentar acudir a las tiendas en las horas menos concurridas y hacer uso del comercio electrónico ahora más que nunca.

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