Escucha esta nota aquí


Esta martes por la noche 35 mujeres privadas de libertad dormirán por primera vez, en algunos casos después de años y en otros luego de varios meses, en un espacio más grande y cómodo que las celdas de dos por dos metros que compartían con más de 400 internos en la carceleta de Montero.

"Ahora podremos descansar en una cama, con sábanas limpias y una almohada sin mal olor", dijo una de las internas, luego de ubicarse en una de las más de 35 literas dobles que se instalaron en el ambiente que, desde este martes, es el pabellón de mujeres del Centro de Rehabilitación Productiva Montero (Cerprom).

Las internas, desde hoy, guardarán su detención preventiva o cumplirán su sentencia en un ambiente pensado para un centenar de reclusas, donde, a diferencia del espacio en el que estuvieron en la carceleta, ahora sí tendrán duchas y baños solo para damas.

En el acto de entrega del nuevo pabellón todo fue sonrisas de alegría, las internas aseguraron que por primera vez desde que fueron enviadas a prisión por orden judicial, podrán dejar de preocuparse por ser vistas por los hombres o contagiarse de cualquier enfermedad, ya que los ambientes que ahora ocupan les permitirán vivir su encierro con dignidad.

El capitán Julio Ayala, director del Cerprom, dijo que en uno de los costados del nuevo módulo se colocará un techo para que allí se pueda instalar los espacios para las terapias ocupacionales de las reclusas.

La representante de Derechos Humanos, Adela Céspedes, dijo que se seguirá apoyando en más tareas en favor de las privadas de libertad y agradeció a las autoridades policiales y penitenciarias.

Marcos Dongo, director departamental de Régimen Penitenciario, felicitó la labor de las autoridades que ayudaron en el acondicionamiento del nuevo ambiente y dijo que, dentro de poco, se acabará con el hacinamiento que desde 1999 se vive en la carceleta de Montero.