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Jorge Andrés Linares (29) y su sobrino Andrés Leonardo Justiniano Linares (10) fueron rescatados ayer al anochecer por un grupo de bomberos de la Policía en la quebrada Petaca, a orillas del río Piraí, a cuatro kilómetros de La Angostura, donde estaban atrapados desde la madrugada cuando crecieron las aguas debido a la intensa lluvia que cayó en esa zona y en gran parte del departamento. 

Tío y sobrino habían llegado al lugar el jueves por la noche a acampar, para luego disfrutar de la naturaleza cuando amaneciera, lo cual no pudo ser posible porque llovió, mojando sus ropas y demás pertenencias. 

La madre del niño, Liliana Linares, se preocupó y comenzó a llamar a sus familiares en La Angostura, que los ubicaron en Petaca, pero debido al elevado nivel de las aguas no pudieron rescatarlos. 

De ahí llamaron a todos los cuerpos de rescatistas de los municipios de La Guardia y El Torno, hasta que buscaron ayuda con los bomberos, que acudieron al lugar a las 14:30. 

El comandante de los bomberos, José Aguilar, refirió que tardaron dos horas en armar una tirolesa mediante la cual pudieron pasar cinco uniformados y dos paramédicos para auxiliar a las dos personas, las cuales solo tenían algo de frío y un poco de miedo por haber quedado aisladas gran parte del día.  

Campesinos
Sobre el mismo río Piraí, a la altura de la localidad de Santa Marta, una pareja de campesinos de la tercera edad, en  su intento de cruzar hasta su chaco, quedaron en medio cauce, en una especie de isleta, pues las aguas crecieron de golpe. 

Las personas fueron auxiliadas por el grupo de rescatistas de la Unidad de Gestión de Riesgos (UGR) de El Torno, que las pusieron a buen recaudo alrededor de las 14:30, siendo examinados por paramédicos, que no hallaron lesiones o afecciones en la pareja.

“Debido a la lluvia la UGR atendió tres casos de ayuda a vecinos, en Jorochito, en Tiquipaya y en San José, que pertenece a La Guardia”, explicó la rescatista Jéssica Lino.

Barrios anegados

En la ciudad las precipitaciones provocaron que se inunden algunas avenidas, como la Montecristo, en la Pampa de la Isla, causando malestar entre los conductores, especialmente en aquellos que debían llegar con enfermos al hospital de la zona.  

Asimismo, la calle Las Orquídeas, del barrio Los Vallecitos, nuevamente se tornó en un río. “Desde que nos inundamos hace dos meses, la Alcaldía no ejecutó los canales de drenaje que prometió”, reclamó el vecino Édgar Quemaya.

De igual manera, en la zona de La Cuchilla el antiguo ‘curichi de Johnny’ ha resurgido debido a que los sumideros están con basura, pero lo más peligroso es un inmenso bache que amenaza colapsar los vehículos. 

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