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Los dueños de restaurantes comenzaron a difundir en las redes sociales un rosón negro, como protesta por las nuevas medidas de restricción dispuestas por la Alcaldía, y a las que consideran nefastas para su sector, ya golpeado por las anteriores olas de la pandemia.

Consideran que las medidas son poco serias e improvisadas, solo cuando los casos explotan, y no anticipando esta subida de la curva con medidas de prevención. Además, lamentan que se afecte a algunos, mientras otros, como los políticos cuando están en campaña, no den el ejemplo.

"Todos dicen hay que innovar, que tiempos de crisis son de oportunidad, etc., y los gastronómicos andamos en eso, invirtiendo, sacando de donde no tenemos, por salir a flote. Pero llegan estas medidas y nos sentimos impotentes de recibir el golpe más duro en nuestro rubro. Vemos los peores contagios en campañas políticas, micros, mercados, ninguno de ellos paga impuestos, ni patentes municipales, ni sanidad, ni planillas, ni gasta en protocolos de bioseguridad, etc. Cómo no derramar lágrimas. La sicosis de la gente nos gana", dijo Iru Claure, copropietario de Tapekua, más desanimado que en las anteriores olas.

Para Javier Libera, dueño de El Aljibe, y sobreviviente del Covid-19, no es justo que se afecte de forma tan estricta el domingo, un día de mucha venta para la mayoría, y no necesariamente a costa de grandes aglomeraciones, como sí sucede en la Cumabi, en los mercados, y en un montón de ferias como la de Barrio Lindo, "donde sí deberían restringir la cantidad de gente que entra, o por lo menos tener la feria abierta toda la semana para que no se amontone la gente en dos días (miércoles y sábado). 

Para Libera, hay muchas cosas que simplemente perjudican y no ayudan. Cree que está bien prohibir que haya boliches nocturnos, pero cree que cerrar tan temprano en la noche, eso no disminuye el contagio.

Fernando Medina, presidente de la Cámara Gastronómica de Santa Cruz, cataloga las medidas como "una desgracia", y confiesa que hay mucha molestia de parte de sus afiliados, que ya empezaron a pedir medidas más radicales, como las que anuncian los transportistas, "porque solo a esas las autoridades hacen caso".

Lamentó la improvisación porque muchos locales ya tenían artistas contratados, y porque dos domingos de mayo, especialmente por la época del Día de la madre, equivalen a más de una planilla completa del mes.

A la pregunta de si el rosón negro es o no un poco dramático, Medina respondió que algunos negocios van a terminar por cerrar. "No tendremos para pagar a los trabajadores. Es así de impactante la medida, y no solo yo, todos. Estamos angustiados con el tema de las AFP que nos quiere hasta arraigar y bloquean nuestras cuentas, no es chiste lo que le ocurre al empresariado al no poder cumplir con sus obligaciones porque no tenemos ingresos", insistió.

Según Medina, los meses de marzo y abril ayudaron a pagar deudas y sueldos y había la esperanza de que en mayo seguirían mejorando, pero ahora auguran que las ventas caerán en 50% para los restaurantes de día "solo por estas medidas", y como sector estiman que a los nocturnos les irá peor.

Confesó que existe una postura del empresariado de solicitar mejoras en las leyes laborales, pero dice que no han sido escuchados, cuestionó que el Gobierno nacional ni siquiera se hubiera reunido con el empresariado. Asimismo, dice que las medidas municipales ni siquiera fueron consensuadas con los distintos sectores y que como Cámara Gastronómica no conocen a las nuevas autoridades del Comité de Operaciones de Emergencia Municipal (Coem). 

Sin embargo, dijo que solicitaron una reunión para la siguiente semana con la Alcaldía y que "supuestamente" ocurrirá la siguiente semana, pero aún no se ha fijado fecha exacta. El encuentro sería con restaurantes, centros comerciales, gremiales, cines, etc.

"Será la primera reunión con las nuevas autoridades, que sepan lo que estamos pasando, realmente es desesperante, sacamos la nariz del agua y otra vez nos sumergen. No conocemos a esas nuevas autoridades, por eso nos está costando más llegar, además que están más herméticos", lamentó.

Para Medina, las medidas no son las correctas, y cree que lo que debió hacerse fue primero prevenir con la vacunación y los controles. Auguró que con las nuevas restricciones, la gente se va a aglomerar más. 

"Pido (a la prensa) que filme los micros a las seis de la tarde la próxima semana, será una aglomeración porque los que antes se iban de seis a nueve de la noche ahora se concentrarán entre cinco y seis de la tarde. Será un caos. Vayan a los mercados, la gente tendrá menos tiempo para comprar. Están quitando los horarios nocturnos básicamente por el tema de los boliches, porque son los que para la Alcaldía enferman a la gente, pero deberían controlarlos a ellos directamente, no a otros. El problema es que no están controlando y como no tienen capacidad de control nos encierran, pero eso daña la economía", dijo. 

Medina reconoció que como sector no les queda más que acatar, pero anunció que hay sectores más duros de la Cámara Gastronómica, que quieren que se organicen bloqueos. "Porque los transportistas se hacen escuchar tras que bloquean, pero nosotros somos grupos empresariales y entonces es más complicado eso. Sin embargo, no quedará de otra que ser más radicales", avisó.

Médicos

Para José Luis Prieto, presidente de los intensivistas de Santa Cruz y médico de la Unidad de Terapia Intensiva (UTI) de la Caja Petrolera de Salud (CPS), si bien no son lo suficientemente estrictas, las medidas anunciadas mitigarán el número de casos, que van aumentando de día en día

"Los médicos siempre hemos puesto en alerta sobre las consecuencias de no guardar las medidas de bioseguridad y solicitamos la cuarentena rígida, como están haciendo Argentina, Costa Rica, etc., porque este aumento de casos lleva a un incremento de los casos críticos y ya no hay camas. La apatía, el desinterés, el 'nomeimportismo' es propio de una sociedad sin límites morales, y con falta de empatía", cuestionó.

Prieto lamentó que, cuando las personas se enferman, demandan todo. Recordó que desde hace rato el Colegio Médico insistió con medidas estrictas, pero no tomaron en cuenta hasta que se llega a una conducta descontrolada. También reconoció que en las decisiones priman muchos aspectos, como el económico.

Para Andrés Martínez, responsable de la UTI Covid-19 del Hospital San Juan de Dios, las medidas dispuestas hay que ajustarlas más, "por lo menos unos 10 días deberían  ser rígidas y tiene que exigirse con sanción el uso del barbijo. Todavía hay mucha gente   que no  hace caso", dijo desde su espacio, ya con las camas saturadas desde hace varios días.









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