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El presidente del Comité pro Santa Cruz, Rómulo Calvo, y una parte de su directorio, abandonaron las instalaciones cívicas a las 3:30 de la madrugada, bajo resguardo de la Policía. En horas de la noche del martes, mediante un video divulgado desde las redes sociales de la institución, Calvo informó que él y otros miembros del directorio de la entidad habían sido  tomados de rehenes por "personas que quieren dañar la institución" y que exigían medidas más drásticas.

Desde las 17:00 de este martes un grupo de entre 200 y 300 personas, se apostó en el patio exterior del Comité Cívico mientras se realizaba la reunión ampliada del directorio. Los convocados, sin un liderazgo definido, exigían la declaración de paro cívico indefinido como medida de presión.

El directorio ampliado del ente cívico decretó paro de actividades escalonado, es decir, el bloque Chiquitano y del Norte Integrado realizarán un paro, con  cierre de carreteras, desde las primeras horas del jueves 5 de noviembre, mientras que el viernes 6 de noviembre se cumplirá un paro departamental por 24 horas

La resolución emitida poco antes de las 19:00 horas, no cumplió las expectativas de los convocados que arreciaron sus protestas y reclamaban acciones más drásticas. 

La mediación de Herland Vaca Díez, paspresidente de la institución, no logró calmar los ánimos exacerbados que mantenían su presión e impedían la retirada de los directores cívicos, compuesto entre otros por personas mayores y mujeres.

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El ingreso de efectivos de la UTOP, así como el resguardo externo por parte de un contingente de policías, supuso otro momento de incertidumbre y tensión. 

Hubo que esperar a horas de la madrugada y ante un número más reducido de concentrados, unos 30, para que tanto Calvo como otros miembros del ente cívico, pudieran abandonar las instalaciones.

Audiencia informativa

Calvo deberá presentarse hoy a las 9:30 en las instalaciones de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (FELCC) para prestar declaración investigativa, pues ha sido acusado por los delitos de racismo, discriminación, difusión e incitación al racismo e instigación pública a delinquir.

 La denuncia en su contra se hizo como consecuencia de los calificativos que utilizó el cívico ante las acciones de presión y bloqueo que impedían el acceso de oxígeno a Cochabamba y La Paz.