Escucha esta nota aquí

Pobladores, cívicos y productores agropecuarios se han pronunciado con rotundidad. Los bloqueos de carretera suponen un perjuicio muy grave para sus actividades y un ahogo para los municipios que no están dispuestos a permitirlo. Ayer se produjeron confrontaciones en Samaipata, Mairana y Santa Rosa para desbloquear las rutas.

El asambleísta departamental por Vallegrande, Alcides Vargas, informó en EL DEBER Radio que la intervención policial ha posibilitado desbloquear la ruta de los Valles cruceños, cuyos pobladores "vivían una situación insoportable".

Vargas considera que los bloqueadores no pertenecen a la región de los Valles, pues los pobladores de la zona se caracterizan por ser gente de "trabajo, de paz y de libertad". Además, refiere el daño que estas medidas provocan, tanto a los productores como a la salud de los habitantes, por "impedir el paso de ambulancias".

Según Vargas, los pobladores se están organizado para evitar que los bloqueadores retomen la medida. Recordó que ayer provocaron un incendio en inmediaciones de El Fuerte de Samaipata al realizar quemas deliberadas sobre las laderas de las serranías. 

Además, reiteró el llamado a las autoridades para impedir la instalación de bloqueos ,"que nos hagan sentir prisioneros en nuestros pueblos".

En el transcurso de la mañana, los bloqueadores se reagruparon en las inmediaciones de Mairana con la intención de reactivar los bloqueos de ruta. El compromiso de la policía señala que mantendrán las rutas expeditas para garantizar el transito libre y el abastecimiento de mercados.

Algunos municipios como Concepción y Ascensión de Guarayos están sintiendo la falta de combustible, así como otros insumos necesarios para la población. La escasa presencia de camiones de abastecimiento en el mercado Abasto permite intuir las dificultades de traslado por el departamento.

Dos rutas permanecen bloqueadas desde el lunes por parte de sectores autoconvocados e interculturales afines al Movimiento al Socialismo. 

La carretera a Cochabamba, en el lado del departamento de Santa Cruz registra dos puntos de bloqueo en el municipio de Yapacaní; uno a la altura del puente y otro en el kilómetro 50. En la ruta a la Chiquitania continúan vigentes los tres puntos de bloqueo; en San Julián, Cuatro Cañadas y Santa Rosa de la Roca.

Las medidas de presión fueron dispuestas por la COB en desacuerdo por la postergación de las elecciones presidenciales para el 18 de octubre.

La noche del martes, en Ascensión de Guarayos los simpatizantes del MAS trataron de instalar un nuevo punto de bloqueo para impedir el tránsito hacia el Beni. Cuando los bloqueadores encendían matorrales y llantas sobre la capa asfáltica para obstruir el paso, llegaron cívicos y pobladores de Ascensión.

Tras algunas agresiones verbales y pequeños encontronazos, los bloqueadores emprendieron la retirada al monte ante la superioridad numérica de los cívicos, donde también participaron maestros y vecinos de barrios.

El ministro de Defensa, Fernando López, denunció la irracionalidad de las medidas de protesta y pidió a los masistas que “dejen de hacer política del miedo y del terror” momentos duros en que el país se encuentra en una batalla contra la pandemia. 

Para López, estas acciones suponen un “atentado contra la vida” que impiden el traslado de ambulancias y el abastecimiento de oxígeno a ciudades como La Paz, El Alto y Oruro.

El ministro considera que, si hay un descontento ante la fecha estipulada para las elecciones, los reclamos deben dirigirse hacia el presidente del TSE, Salvador Romero, “con quien se debe discutir la fecha”.

El rechazo a las medidas de presión asumidas por la COB suma la posición de los empresarios privados, que convocan a “trabajar de manera urgente y aunada para beneficio de la población”. Desde la Confederación de Empresarios Privado de Bolivia se hace un llamado para “deponer posiciones intransigentes y alentar al diálogo”, sobre todo en estos momentos que está en “riesgo la salud de la población”.

Del mismo modo, el presidente de la Asociación Nacional de Avicultores, Ricardo Alandia, califica como “atentado a la seguridad alimentaria de Bolivia” la imposibilidad de trasladar pollos y huevos al interior del país, donde se envían hasta 2.000 toneladas diarias. “No hay salud sin alimentos”, sentencia Alandia.